Opinión / Pensamiento Divergente / Mundo Bohemio y la Libertad de los Mapas
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25 de septiembre de 2012

¿Y tú te sientes vasco o español?

Texto: Javier López Cid *

La pregunta del millón. Suele surgir en conversaciones habituales cuando sales en algún sitio nuevo del Estado, conoces gente, entablas conversación y le dices tu lugar de origen; Euskadi. A veces hasta resulta incómodo porque dependiendo de qué respondas la conversación puede continuar por unos derroteros o por otros. Mi respuesta más habitual suele ser: "yo no entiendo de naciones, si no de clases sociales".
Nunca he entendido el fervor nacionalista, tenga el origen que tenga, no tengo por qué seguir el color de la bandera de nadie si no quiero, el sentimiento nunca puede estar impuesto, el sentimiento surge de uno mismo. Por eso respeto el sentimiento patrio de los demás, pero no soporto que me lo intenten imponer. Amarás la patria bien, nos exigieron, si ellos son la patria yo soy extranjero, decía Charly García en la canción "Botas locas".


10 de julio de 2012

Condenas fisiológicamente imposibles


La sentencia de Estrasburgo impacta en España/ Ayuntamiento Vitoria. J.M

El Tribunal de Derechos Humanos condena a España por haber aplicado la denominada doctrina Parot a la etarra Inés del Río Prada. El Tribunal insta al estado español a que la ponga en libertad y sea indemnizada con 30.000 euros por daños morales. Por su parte, el ministro del Interior Jorge Fernández adelanta que la sentencia será recurrida. La noticia se conoce un día después de que la organización terrorista ETA haga público un último comunicado que denuncia "la estrategia de paralizar y obstaculizar el proceso de paz " por parte de los estados español y francés.
 
La irretroactividad de leyes

Por una parte, la validez jurídica de la Doctrina Parot. Se trata de una interpretación que el Tribunal Supremo realiza para impedir la puesta en libertad de presos etarras; se pasa de aplicar los beneficios penintenciarios sobre el máximo legal de la condena (en este caso 30 años) a la totalidad de la condena (3.000 años en el supuesto de Inés del Río Prada). Uno de los principios esenciales del derecho y, mandato general del derecho procesal penal, radica en la irretroactividad de la aplicación de las leyes, a excepción de que sea favorable para el acusado: "toda persona a la que se impute un delito o falta, será procesada conforme a las leyes preexistentes al hecho delictivo de que se trate". 

España suscribe el Tratado internacional que le obliga al respeto de derechos y obligaciones que lo conforma, por lo que apreciado su incumplimiento por parte del Tribunal, la sentencia debe ser ejecutada (aplicabilidad y efecto directo). 


El Comité contra la Tortura de Naciones Unidas también le llamó la atención a España/ Mondragón. J.M

¿Quién sobrevive 3.000 años en una cárcel?

Frecuentemente escucho: "la condenan a 3.000 años y solo cumple 18". Por poner el ejemplo de este mediodía. El ciudadano acaba cuestionando la eficacia del sistema judicial español, por supuesto criticable en muchos de sus aspectos, pero en éste no lo comparto. El uso del término presunto en los medios también me pone muy nerviosa, pero hoy me centraré en esta sustanciosa condena de 3.000 años.


El análisis de una información acaecida el pasado 13 de septiembre de 2010 servirá como ejemplo y puede proyectarse a este caso. "Condenado a 83 años de cárcel el ex jefe militar de ETA Gorka Palacios" titulaba una de las grandes cabeceras de España. En otros medios, también aparecía la cifra de 83 años de condena.

Gorka Palacios fue el primer detenido tras el comunicado de ETA que declaraba "el cese de las acciones ofensivas", antes de que comenzara el nuevo escenario político en Euskadi (PDF). La Audiencia Nacional consideró que Palacios robó el vehículo, posteriormente cargado con una gran cantidad de metralla por los etarras Ana Belén Agues Gurrutxaga y Aitor García Aliaga para atentar en junio de 2001  en la calle Ocaña frente al Ministerio de Justicia (Madrid). El policía Luis Ortiz de la Rosa falleció en el atentado, numerosas personas resultaron heridas y se produjeron diversos daños materiales. La sentencia también consideró probado que Palacios recabó la información necesaria sobre el lugar de los hechos y ayudó a la confección del artefacto explosivo. 

Pancartas instituciones exigen disolución de ETA/ Vitoria-Gasteiz. J.M
 
Desarticular la cifra de 83 años

¿De dónde provienen los 83 años de condena? De un cálculo matemático muy sencillo. El Tribunal condenó al etarra, de forma individualizada, a 28 años de cárcel por un delito de asesinato terrorista, a 15 años de prisión por un delito de estragos terroristas, a 10 años de prisión por cada uno de los cuatro delitos de lesiones (40 años en total) y a una indemnización monetaria por las 16 faltas de lesiones que se le atribuyen. Dejando de lado la indemnización, la responsabilidad civil y las inhabilitaciones a las que también se le condenó, ¿qué hicieron los medios? Sumar las cuantías individuales de cárcel y publicar el resultado de 83 años de prisión. 

El Código Penal (CP) español recoge un sistema de individualización de los delitos. Cada uno de ellos se tipifica en el código y a cada uno le corresponde unos márgenes mínimos y máximos en los que el Juez debe especificar la pena. Por ejemplo, al delito de asesinato terrorista se le atribuye un margen máximo de 30 años de prisión. En el caso de Gorka Palacios, el Juez atendió a las circunstancias y consideró que el etarra actuó con alevosía (agravante de la pena), puesto que el acusado  fue consciente del resultado al qué tendían sus actos, por lo que le impuso 28 años de privación de libertad por este primer delito. Y así, sucesivamente con los restantes delitos. 

En esta primera fase de concreción de la pena, la cifra de 83 años de condena es cierta. Aunque imposible de cumplir por una simple cuestión fisiológica: ningún condenado sobrevive esa cantidad de años en prisión, menos aun si se trata de 3.000 años de condena. La pena ha de seguir especificándose. 

Es aquí donde se comete el error. Se detienen en esta primera fase, suman las correspondientes penas y publican el resultado como si se tratase de una condena efectiva. Pero la condena incluye numerosos delitos y debe ser nuevamente especificada. Es necesario aplicar determinadas reglas del CP. Se trata de terrorismo, de un cúmulo de delitos y uno de ellos penado con más de 20 años de cárcel, por lo que debe aplicarse el artículo 76 d) CP, que establece un máximo de 40 años de prisión. Según la legislación española, el reo puede permanecer en prisión un tiempo máximo de 40 años.

Esta segunda cifra podrá ser susceptible de discusión por parte del lector. Podrá parecerle breve, elevada, desmesurada, indignante, acertada, errónea o lo que cada uno desee pensar. Pero, en principio, viable desde lo fisiológico, jurídicamente cierta y verdadera para él, pues a ello se encamina el tratamiento informativo de los medios. Ofrecer una información verdadera, o por lo menos, veraz.




25 de junio de 2012

"Tienes que acostumbrarte"

En la víspera de San Juan, el pasado sábado, me encontraba en las txoznas de Mondragón (Gipuzkoa) tomando algo con mis amigas. Nada más salir a la calle, en el centro del pueblo, me di cuenta de cómo afloraron pancartas y carteles a favor de la independencia, en contra de la "conquista" de Navarra...

Pintada en el aparcamiento sobre la "conquista" de Navarra/ Mondragón. J.M
Me apasionan las paredes. En ocasiones, son más sinceras que las personas, sobre todo, cuando existe un silencio generalizado. Por eso, tengo gran fijación en cómo evolucionan. Generalmente, según he podido observar, cambian en paralelo a los pasos que se van dando en el nuevo escenario político que se ha dibujado en Euskadi desde que hace ocho meses ETA anunciase el cese definitivo

En las txoznas, especie de barras metálicas con consignas sobre una reivindicación concreta donde se sirven bebidas y bocatas, me fijé en algunas pancartas que decían lo de siempre: "independentzia eta sozialismoa" " jo ta ke"... pero no tenía la cámara y no podía fotografiar. Una de mis amigas me ofreció la suya, menudita y discreta, de las que me gustan a mí (ir con esos cacharros es un horror, pesan mucho y llama demasiado la atención).

Así que me separé de ellas y empecé a fotografiar. En cierto momento un chico se acercó, no era de Mondragón (aquí nos conocemos todos) para preguntarme en qué sentido estaba fotografiando. Le respondí que qué le importaba a él y él volvió a insistir en qué sentido estaba fotografiando; si en el bueno o en el malo. Le miré fijamente a los ojos, empecé a reirme y le dije que se apartara porque iba a hacer la foto. Me tapó el objetivo con sus manos, hasta que se despistó por un momento y pude sacar la foto centrada, en el ángulo en el que yo quería posicionarme. Se enfadó muchísimo, lo cierto es que parecía que había bebido, me miró y señalándome con el dedo me dijo: "Si veo esta fotografía publicada en El Diario Vasco tú y yo nos veremos las caras". 

Me quedé callada. Pensé qué responderle: el nuevo escenario político, la invisibilidad, una sociedad que charla y charla sobre libertad mientras coacciona sutilmente... pero sentí miedo, también orgullo y dignidad, por eso me permití ser vulgar, le miré fijamente, pensé que era un gilipollas, alcé el dedo corazón (el central se llama así ¿no?) y flexioné los demás hacia la palma de la mano. 

Debe ser que tengo cara de El Diario Vasco. En ningún momento le dije que era periodista. Después, pensé en muchas cosas: qué significa el buen y el mal sentido, en especial, pensé que si se cuelga una pancarta es para que se vea, si se fotografía es para exponerla, por lo que la secuencia lógica es: espacio público, pancarta pública y fotografía pública.  

Finalmente, he optado por ignorar a este tipo de borrachos que carecen de educación y posibilidad de pensar libremente porque constituye el tipo de oveja que yo describo en mi novela. No me gusta que me amenacen, no me gusta que se le llame la atención a un periodista por hacer su trabajo; expongo la realidad. También es cierto que fotografiando me expongo, que parte de la realidad es esa, y puedo aceptar críticas dentro de los límites de la libertad de expresión. Mis amigas: "tu primer artículo en el periódico creó mucha polémica en el pueblo", "¿no tienes miedo?", "ten cuidado", "tienes que acostumbrarte, aquí es así". 

Me fastidia tener que acostumbrarme y tener que sentirme obligada a escribir este post. Creo en el cambio, en el nuevo escenario y todas estas cosas, pero estas actitudes no llevan a nada, menos a paralizarme, sino que me impulsan en sentido contrario. Tal vez, debiera salir con la cámara en hora punta, un jueves a la tarde, cuando todos acuden a beber zuritos y comer pintxos por el precio módico de un euro, entonces todos me verían y podría comprobar en qué grado del nuevo escenario político estamos. 

No publico este artículo para hacerme la interesante. No soy interesante. Lo hago para denunciar este tipo de actitudes, que aclaro, no son generalizadas, pero existen y espero se erradiquen.


11 de junio de 2012

Mi reportaje sobre violencia de género

“No estoy condenado y en la vida pondré la mano encima a una mujer”, aclara rápidamente Manuel. Ojos saltones y tez morena, sin pelo en el cabeza, alto y de complexión fuerte, mueve nerviosamente las manos y mira directamente a los ojos. “Cuando me tocan las narices recurro al insulto, me doy cuenta de que no hago bien, pero ya es tarde”, admite.

“Mi mujer se asustó cuando le dije que iba a ir a un centro penitenciario de tercer grado”, afirma. “Me preguntó si iba a estar con gente que pega a su mujer y le expliqué que son personas, tienen sus problemas y tenemos en común que cometemos actos violentos”, explica. Recibir tratamiento en Cupid forma parte de una de las medidas que el Juez impone una vez determina la suspensión de la condena por violencia de género. En caso de que el condenado no cumpla las medidas dictadas por el Juez, entre ellas, la realización del programa terapéutico, entrará en prisión. “Deben acudir obligatoriamente durante un periodo de nueve meses”, explica María Socorro Gómez, psicóloga coordinadora desde hace tres años, “es ahí donde el programa cobra sentido desde Instituciones Penitenciarias”.  

Ambos fragmentos pertenecen al reportaje sobre violencia de género que he concluido. El artículo muestra el punto de vista de un programa terapéutico denominado Cupid, dirigido a la rehabilitación y reinserción de penados por violencia de género, cuya condena ha sido suspendida por el Juez bajo determinados requisitos establecidos por la Ley. Uno de los pacientes accedió a ser entrevistado con la condición de que no apareciera su verdadera identidad; María Socorro Gómez, psicológa coordinadora del programa; Susana Díaz Huamán, la presidenta de la Asociación donde se enmarca el programa y Ofelia Lema, criminóloga especializada en este delito, también aportan al texto. 

Se trata de conectar el tratamiento de la conducta violenta del agresor con la prevención de este fenómeno que cada año se salda la vida de muchas mujeres. Los efectos de la crisis y el mito del amor romántico también están presentes en el artículo. 
 Fuente: Imagen cedida por Asociación Cupif


Mi opinión personal y motivación profesional

¡Atención! No creo en la objetividad pura, pero sí en ser subjetivamente honesta, por eso las líneas que siguen no pertenecen al reportaje que he elaborado. La segunda parte de este post tiene como único objetivo mostrarle al lector por qué he decidido escribir este artículo. Soy consciente de que la violencia de género es un tema muy delicado que genera mucha polémica, pero creo que mostrar el punto de vista del agresor, sin justificar ni aliviar el alcance de sus acciones, es importante.

Durante mi época universitaria, antes de licenciarme en derecho, solicité mis prácticas en un Juzgado de violencia de género de Madrid. Después, me di cuenta de la escasez de relaciones personales 'sanas'. Poco a poco fui consciente de que bajo la máscara del amor se escondían muchísimas cosas que no eran precisamente amor, sino miedos, traumas infantiles no resueltos, juegos, emociones fuertes... y empecé a cuestionar determinadas prácticas que, en mi opinión, podrían desembocar fácilmente en violencia de género: ¿Por qué una chica está con alguien así?¿Por qué soporta determinadas prácticas? ¿Por qué él se fija en ella? ¿por qué ella repite el mismo perfil de chico? Me alarmó ver a personas jóvenes, inteligentes y con una educación, a priori, basada en la igualdad, que acababan zambulliéndose, incluso se sentían atraídas por relaciones personales destructivas, en muchas de las ocasiones, salpicadas por la violencia, humillación y falta de respeto de ambos integrantes, convirtiéndose la mujer en una víctima potencial de malos tratos y el hombre en agresor, aunque existen excepciones.

En la fase de creación de los personajes de mi novela topé con un fenómeno denominado "la adicción a relaciones afectivas". La autora Robin Norwood muestra en 'Mujeres que aman demasiado' ideas muy interesantes respecto de la mujer: 

"La palabra amor se aplica habitualmente a varios estados de ánimo que, en realidad, simbolizan todo aquello que el amor no es. La lujuria, la pasión, los celos, el sufrimiento, el miedo, la excitación, la codicia, el sojuzgamiento, el alivio de aburrimiento o de la soledad, la venganza, la competitividad, el orgullo y la terquedad suelen disfrazarse de amor".  

"Todas las mujeres inmersas en esta cultura son activamente estimuladas desde revistas y otros medios de comunicación a conducirse de muchas de las maneras típicas de una relación adictiva y muy enfermiza". 

"Las mujeres provenientes de un hogar violento suelen elegir parejas violentas, las que crecieron junto al alcoholismo, parejas químicamente dependientes... Una de las dinámicas que se encuentran siempre presentes en una relación adictiva es la de recrear la lucha del pasado y, esta vez, ganar". 

"Si alguna vez has estado obsesionado con un hombre, es posible que hayas sospechado que el origen de esa obsesión no era el amor, sino el miedo. Las que amamos obsesivamente estamos llenas de miedo. miedo a estar solas, a no ser amadas, a no merecerlo, miedo a ser abandonadas, ignoradas o destruidas. Ofrecemos nuestro amor con la loca esperanza de que el hombre que nos obsesiona se ocupará de nuestros miedos".

Asimismo, Erich Fromm, en su magnífica obra 'El arte de amar', conecta las prácticas que se esconden bajo la palabra amor, el capitalismo, el consumo sexual y la incapacidad de separatividad respecto de los progenitores. Cito algunos extractos: 

"Al hablar del amor en la cultura occidental cotemporánea, entendemos preguntar si la estructura social de la civilización occidental y el espíritu que de ella resulta llevan al desarrollo del amor. La respuesta es negativa". 

"El amor solo es posible cuando dos personas se comunican entre sí desde el centro de sus existencias, por lo tanto, cuando cada una de ellas se experimenta a sí misma desde el centro de su existencia".

23 de mayo de 2012

El destierro de la crisis y el silencio virtual


¿Qué ocurriría si decidiésemos ignorar la crisis?
Muchos acudirían a sus trabajados a diario, aunque hubiesen sido despedidos
¡Los políticos se desesperarían!
Otros, acumularían deudas por caprichos varios y exigirían al banco un nuevo crédito
Algunos, suscribirían una hipoteca haciendo caso omiso de cláusulas abusivas... 
¿Y si decidiéramos que la crisis es una mentira y no existe?

Ignoro a la crisis, y lo hago queriendo. Decido quién forma parte de mi vida y no la quiero. 

El otro día lo probé y funcionó. Llevaba todo el día pegada a la pantalla del ordenador. Necesitaba despejarme. Tomar algo (caña) y ¡la conversación trataba sobre la crisis! Bancos, hipotecas, "ya no dan créditos", "qué mal estamos", "al filo del rescate"... ¡Ya es suficiente! No me apasiona ninguno de estos elementos: apenas tengo dinero en el banco y cuando acumulo cierta cantidad me lo gasto con una gran sonrisa, generalmente, en viajes. Desistí, desconecté y me centré en la consumición. 

El otro día acudí al Congreso de Memoria y Convivencia organizado por el Gobierno Vasco. Desde lo intelectual hasta lo emocional, trabajo a diario el conflicto vasco. Desgraciadamente, el tema me apasiona. Después de reflexionar sobre lo expuesto en las ponencias, publiqué un artículo, pero no obtuve respuesta por parte del público. 
  
¿Es legítimo sentirme tan absurdamente abandonada por el lector?

Concluí las siguientes opciones:

a) No intereso, no soy interesante y mi trabajo no interesa (superyo). Perfectamente legítimo, una chavala de 26 años dando lecciones sobre un tema desgradable, oscuro y doloroso. Además, el conflicto vasco podría identificarse con la política, tienen la manía de presentarlo así, aunque existimos los que intentamos darle otro enfoque. La mayoría de los ciudadanos están hartos de la desconfianza, manipulación, corrupción y despilfarro con el que relacionan ese ámbito político. Sin contar, que trato temas tabúes (los odio).

b) Lectores exclusivamente centrados en la crisis económica. Me sorprendió el escaso impacto que tuvo el último comunicado de ETA. "ETA no interesa por la crisis", escuché en mi entorno. Después, me sorprendió que un amigo mencionara "La fábrica de independentistas". "Cada vez que Rajoy pronuncia cuatro palabras, Bildu gana cinco votos", me dijo.

c) Las redes sociales son objeto de competición entre periodistas. Después de no haber obtenido respuesta, centré mi atención en analizar cómo funcionaba Twitter y Facebook. Muchas veces, tengo la sensación de que los periodistas nos apoderamos de las redes sociales, en especial, de Twitter. De hecho, me ocurrió que escribí #Mivida2012 en clave de twitter y después, me pregunté si había capaz de llegar al ciudadano, pues aquellos que no conociesen cómo funciona la red, difícilmente entenderían el texto (creo que no lo logré y me disculpo).

Twitter es muy útil y super cool, si no estás en Twitter no existes (nueva filosofía), lo que no se dice es que frecuentemente sobresatura: intercambio constante de opiniones, links, informaciones ajenas y propias, retitweets variables, autobombo, bombo de mis colegas periodistas...

Una persona de mi entorno me preguntó cómo podía enterarme de tantas cosas a la vez y respondí, pensando en McLuhan, que echo un vistazo rápido y acabo fragmentándome en mi pensamiento. Me imagino que a los demás también les ocurre. Seguramente, influirá en la concentración, a excepción de la atención exclusiva en la crisis; ese ente invisible y abstracto (me refiero a la concentración). 

Pensé en cuántas veces habría que enlazar un artículo para que los usuarios lo lean, "para los del turno de tarde", cita un periodista que conozco, "redifusión", dice. Y yo me río, lo dice de una forma graciosa. 

Fortuitamente, leí en Babelia un artículo firmado por Andrés Trapiello que decía "en Internet es bastante difícil llamar la atención, precisamente porque hay muchos queriendo hacerlo. La posibilidad de que en Internet puedan leerle a uno tantas y el hecho de que lo hagan muchos menos, a algunos les causa una gran melancolía y a otros los enloquece. Lo mejor en todo, si se es escritor, esa es mi impresión al menos, es hacer como que habla uno para el cuello de su camisa. Si hay alguien cerca que lo oye, bien, y si además quiere escucharlo, mejor. Si no, no hace uno el ridículo gritando en el vacío".

Pues eso, he dejado de gritar en el vacío. Por lo tanto, de hacer el ridículo
Le hablaré al cuello de mi camisa sobre lo que me apetezca, 
como he hecho hasta ahora, pero más liberada. 
Me he quitado la crisis de encima, aunque esté de moda.

¡Haz las maletas crisis! ¡Te destierro de mi vida! / Berlín. Laura Seoane


16 de mayo de 2012

La visibilidad en el conflicto vasco

"El día que los vascos nos quitemos esta carga, levitaremos", ha reproducido el sociólogo Imanol Zubero las palabras de Bernardo Atxaga, en la conferencia "Pensamiento, sociedad y convivencia" que ha tenido lugar en el marco del Congreso de Memoria y Convivencia en Bilbao. 

Según el Lehendakari Patxi López, el evento pretende "asentar las bases de la convivencia", a través del debate y la experiencia de diferentes personalidades en torno a la reconciliación de la sociedad vasca y la memoria en el sufrimiento del conflicto vasco, como punto de partida clave el nuevo escenario político dibujado tras el cese definitivo de ETA el pasado 20 de octubre. "Propaganda" del Gobierno Vasco, ha criticado la Izquierda Abertzale por mostrar una "verdad parcial" de los hechos, en alusión a la inexistencia de una "voz que represente a las víctimas de las fuerzas policiales y parapoliciales del Estado español". 

Asimismo, Imanol Zuberoa, tras hacer referencia a la carga que los vascos llevan consigo como consecuencia del terrorismo, ha afirmado que "en Euskadi la construcción política sobre el otro, los prejuicios y la imagen descalificada, desencadena en violencia y no al revés" .

"Las monstruosidades las cometen personas estándar"

"La historia de ETA es la versión vasca de que las monstruosidades no las cometen los monstruos, sino personas estándar, viviendo en otros sitios no hubiesen tenido la notoriedad de terroristas", ha expuesto el teólogo Francisco Javier Vitoria, quien también ha aludido a la "banalización del mal" o "el efecto Lucífer". 

Por su parte, Pello Salaburu, ex rector de la Universidad Pública del País Vasco, ha destacado que "el 75 por ciento de la población vasca ha soportado al 25 por ciento restante". Preguntado por un participante del público cuál ha sido el papel de las universidades vascas, Salaburu ha respondido que "han sido incapaces de ponerse al frente de la sociedad vasca" y ha relatado una anécdota suya: presenció cómo una chica realizaba unas pintadas en los cristales de la biblioteca, pero no sé acercó porque sintió miedo. 

El portavoz Baketik, Jonan Fernández, ha expuesto la necesidad de "promover una nueva cultura de paz" para "reconocer, aliviar y reparar a todas las víctimas" y "remendar los desgarros sociales" e "integrarse sin excepeción los sufrimientos de todos", así como identificar "todas las vulneraciones de todos derechos humanos", ha añadido.  

El progreso del nuevo escenario político /Jaca. J.M


Conclusiones propias

Dolor, desgarro y sufrimiento. Un silencio extraño envolvía la sala, quizás, debido a la necesidad de comprender qué es lo que ha ocurrido a lo largo de todos estos años, por qué ha ocurrido y cuál es la solución a alcanzar, si es que existe.

"En el razonamiento de los grupos se interpuso una causa o un proyecto al valor de la dignidad humana", ha afirmado Jonan Fernández. "Las fronteras políticas son fronteras morales", ha indicado el sociólogo Imanol Zubero. 

La afirmación que más comparto es que cada vasco "tiene un principio de condicionamiento, y la reconciliación debe enfrentar esas realidades porque el sujeto es la sociedad, no ETA ni las víctimas, sino la sociedad, y las víctimas serán las beneficiarias", ha indicado el portavoz de Baketik.

En "Invisibles del conflicto vasco", artículo publicado tras la celebración del Aberri Eguna, expuse que, en mi opinión, simple ciudadana que dedica sus esfuerzos a una novela en construcción, la reconciliación debía abarcar a la sociedad en su conjunto. 

El conflicto vasco salpica la vida cotidiana de cada uno de los ciudadanos que reside en esta tierra, no sé si calificarla como país o no, comporta también una crisis de identidad que te impide definirte como vasca, española, europea o ciudadana del mundo, o tal vez, simplemente englobe todas esas señas. Un "fenómeno" que crea miedos e inseguridades; a hablar, opinar, pensar. Ejerce una violencia muy sutil que coacciona a vivir en un estado constante de contrariedad, tal vez integrándote en contra de tu propio sentir puedas ser más feliz o tal vez, llegado determinado momento la felicidad resida en admitir lo que no eres, como si un concepto residual fueras. 

Las cadenas de la violencia/ Jaca. J.M

¿Estamos condenados los vascos a vivir marcados por la violencia, 
pasada, presente o, improbablemente, futura?

Iñigo Domínguez, corresponsal en Roma de El Correo, ha respondido que "obviamente lo sucedido ha sido muy grave pero en otros sitios se ha superado". Jon Sistiaga, no sé qué ha respondido, no le he escuchado, el tono de su discurso se aleja bastante del que a mí me gusta, no por el contenido de su ponencia porque todo contenido es refutable si cabe en los límites de la libertad de expresión, opino. 

Tristemente creo que sí; estamos marcados. Mi vida se ha visto absolutamente influenciada por el conflicto vasco; dónde he nacido, cómo he estudiado, mi estructura mental, mi estado emocional, las profesiones que he elegido... No conozco a ningún vasco que, en mayor o menor medida, no le haya ocurrido, aunque no lo admita, o no quiera asumirlo, o lo rechace.
 
La necesidad de la construcción de una memoria colectiva pasa por la necesaria construcción de una memoria individual y su asunción irrita, provoca lágrimas y envuelve a esta tierra.

Prometo un artículo sobre mi memoria individual. Hoy no. No tengo ganas.



9 de abril de 2012

Invisibles en el conflicto vasco

Artículo mental (impulso demoníaco de opinar) transcrito a Reflexiones Digitales: 

Un día después de celebrarse en Euskadi el Aberri Eguna (Día de la Patria Vasca), leo en El País: "la exhibición de fuerza" de la izquierda abertzale, junto a Eusko Alkartasuna, Alternatiba y Aralar consigue reunir a (una cifra indeterminada de) miles de ciudadanos en Pamplona. Un "hito" histórico tras el cese definitivo de ETA  en el que se reivindica el derecho a decidir "desde las diferencias", pero "todos juntos a favor de la independencia", informa el periódico. Por su parte, el PNV celebra su particular Aberri Eguna en Bilbao. 

Pienso en los términos que se repiten a lo largo del artículo. Por una parte, independencia, ansiada independencia que no sabría calcular desde cuándo se reivindica o algunos reivindican, retrocedo a Sabino Arana, que es cuando se constituye el nacionalismo vasco como tal. Por otra parte, la reconciliación; problemática central tras el cese definitivo de la organización terrorista, denominada por algunos sectores "las consecuencias del conflicto vasco" y campo de batalla política entre partidos y ciudadanos. 

"No hay que prestar tanta atención a los hechos, sino al por qué de los hechos", me aconsejó hace algunos días un gallego, antiguo militante comunista en la época franquista, cuando discutíamos en su tierra sobre la necesaria reforma de un sistema que parece inviable, el peso y la reconversión del sindicalismo en España y cómo los artistas deberíamos cobrar para poder desarrollar nuestro arte mientras otros trabajan. 

Desarticulemos conceptos: independencia y reconciliación

Independencia. Cualquier paseante que visite Mondragón (Gipuzkoa), podrá leer la palabra independencia mínimamente veinte veces y en todo tipo de formato: pintadas, carteles, graffitis, cantos, música, libros...  Nací en Mondragón y cuando me paseo por sus calles, me pregunto si existe alguien que aporte una nueva idea respecto a esta pretensión, legítima en mi opinión, aunque con cauce inadecuado. 

Rebusco en Internet, leo en periódicos y escucho las conversaciones de los ciudadanos, pero en ninguna se indica cuál sería su impacto económico, social y político en Euskadi, bajo qué sistema estatal se articularía, si también sería un estado social y democrático de derecho al estilo resquebrajado de España, y a mí me interesa, cuál sería la posición de Euskadi independiente en la Unión Europea y cómo se sopesaría en sus relaciones internacionales acorde con una política exterior definida desde esa independencia. 


Una de las paradas en el recorrido /Mondragón. J.M


La reconciliación. En este supuesto el recorrido no es válido; no pueden leerse carteles ni pintadas. Percibo un tratamiento centrado en la hostilidad entre víctimas de ETA y etarras. Por supuesto, un vacío humano prioritario que debe llenarse y solucionarse, aunque desconozco cómo: educación en valores, terapias grupales, labores de sociólogos...

Tengo la sensación de que el resto de la ciudadanía queda relegada a un segundo plano, es decir, aquellos que, afortunadamente, no son ni víctimas ni familiares ni etarras ni familiares, se vuelven invisibles en todas las esferas que tratan el conflicto vasco. Mi vecina, parte de mi familia, parte de mis amigas y la mitad de la población en Mondragón no perciben un ápice de atención en el tema de la reconciliación. 

Personas generalmente procedentes de fuera de Euskadi o descendientes de los que llegaron a trabajar a las fábricas, a las que se les ha recordado, independientemente de que nacieran, se criaran y vivieran aquí, que no forman parte de la ciudadanía vasca porque no hablan euskera, no nacieron en Euskadi o no cuentan con descendientes vascos. Personas que se han sentido humilladas, marginadas y excluidas, reduciéndolas a la condición de apátridas; no se sienten parte de la tierra en la que viven ni de la que proceden ellos o sus familiares.   

Pequeños detalles tejen una red de dominio social que sustenta la historia de Euskadi: un determinado día se te llama maqueta porque te niegas a responder en euskera al que sabes no defiende su idioma,  no lo inculca, sino que te coacciona para que lo vomites. De la misma manera que se organiza un taller de costura en compañía de un cartel que clama por los derechos de los presos. No se trata de un problema de defensa de los derechos de los presos, es una cuestión de organizar una mínima actividad, ver el cine al aire libre, y que siempre se incluya ese cartel, creándose una asociación y mezcla de conceptos que silencia a esas personas que no son consideradas vascas, inculcándoles el miedo a hablar porque de hacerlo se les humillará, se les marginará y se les excluirá aún más.

Y yo, harta de ese recorrido, pero enganchada a él, atendiendo a las informaciones, declaraciones de líderes y el ambiente actual en Euskadi, me pregunto si algún día se abordará la modificación completa de la base social en Euskadi para que la independencia se convierta en un derecho legítimamente moral. 

Seas considerado vasco nuevo o viejo, incluso hayas caído en la desgracia de no ser considerado vasco, ninguno de los ciudadanos en Euskadi es capaz de desplegar las alas. No se vuela en la misma dirección y la que se trasluce no convence del todo. Se continúan abordando los mismos temas, desde los mismos puntos de vista, los mismos tabús ejercen las funciones de siempre, sin identificar las mismas voces que acallan las mismas miradas marginadas. Es importante abordar los estragos de la guerra civil, el derecho a decidir y la reconciliación, pero debería prestarse atención a determinar y analizar cuál es el cúmulo real de todos esos factores, en qué consiste el verdadero conflicto vasco, cuál es su dimensión real y cómo afecta a la ciudadanía en su conjunto, a toda ciudadanía me refiero, sin entumecerse en parámetros de identidad clasistas o lingüísticos.

Tal vez, a eso se atienda cuando se alcance la ansiada libertad. Dentro de x años. Si es que ocurre.

Una realiza ese recorrido en absoluto silencio, una y otra vez, piensa y piensa durante años, muchos años, hasta que un día el miedo ya no paraliza y dedica todos sus esfuerzos a escribir este tipo de artículos que son opiniones humildes, sin intención de herir ni insultar, 
pero sí provocar conciencias en los dos o tres lectores que lo leerán.

19 de marzo de 2012

El Congreso del Emprendimiento periodístico

"¡Ese modernismo! ¡Mira qué construcciones, las casas están cerradas, qué barbaridad!", exclamaba una anciana desde el asiento trasero en el autobús, dirección Vitoria. Voz suave y amable; encandilada por el paisaje que se traslucía a través de la gran cristalera del vehículo.

Tal vez sufriese demencia, parecía tan lúcida... Quizás, hacía muchísimos años no salía de su casa. Preferí imaginarla en una aldea, rodeada de montañas, huertos y una vida tranquila. Saqué la libreta y apunté aquel conjunto de exclamaciones que le narraba a su marido, él asentía, "sí señora", después complementaba explicándole en qué consistían los edificios, las fábricas o qué punto del trayecto se trataba.  

Me giré, la miré y le sonreí. Me tocó el pelo con mucho cariño. Me preguntó de dónde venía y a dónde me dirigía. Le dije que el destino era Vitoria, más allá no lo tenía muy claro, aunque no me preocupase, venía de pasar unos días en Huesca y había disfrutado mucho.

"Que árboles tan bonitos y mira, ahí pone, visite piso piloto, qué graciosos, claro como construyen tanto, necesitan vender", le insistía a su marido cuando recorríamos Logroño, "es tan especial, cómo ha cambiado todo en los últimos años".

 Congreso acoge a mujer de manos arrugadas

La imaginé en el XIII Congreso de Periodismo Digital, "cómo ha cambiado todo, es tan especial", hubiese repetido ante los cientos de ordenadores que se posaban frente a los ponentes. Tal vez, se hubiese quedado muda ante tuiteros de palabras ajenas, y, seguramente, me hubiese preguntado cómo era posible aquello, Internet, si no nos cansábamos de conectarnos virtualmente, si no tenía efectos sobre las relaciones personales, y, en especial, si era posible tuitear y escuchar a la vez. Lo hubiese deducido de las ponencias; "es un error que el periodista no esté en las redes sociales", o la "búsqueda de nuevas vías en Internet para publicar", y yo hubiese matizado que, en determinadas ocasiones, una se harta de vivir en ficción, aunque pueda resultar polémico decirlo.  

Aquella ancianita de ojos grandes y arrugas en sus extremos, con un sombrero en la cabeza y manos acariciando la cristalera, se hubiese quedado alucinada escuchándonos hablar de emprendimiento, creatividad, necesidad de crearse un puesto de trabajo y optimismo en una oscuridad bastante generalizada del oficio. Dado su tono de voz, hubiese remarcado las excepciones de luz que muchos de los ponentes personificaron en sus intervenciones y hubiese compartido aquello de un emprendedor tiene "pasión, curiosidad, es impetuoso y tiene cierto amor al riesgo", aunque "no tenga para cenar y desayunar", pero trabajando 26 horas al día, ¿quién tiene hambre, sueño y ganas de relacionarse?

Hubiese estado de acuerdo conmigo en que escribir un post por ponencia supondría atentar contra la  esencia de Reflexiones Digitales. Me recordaría, a modo materno, que recargar las pilas recién compradas es imprescindible para que la cámara de fotos ejerza su función. Y los paisajes bolivianos en mis tarjetas personales... le hubiesen encantado porque mis tarjetas, sintiendo ser presuntuosa, son las más bonitas del mundo.

Y zanjaría el asunto, cortando tanto feedback, google analytics, estadísticas desmesuradas y editoriales descaradas que no tienen miedo a nada, diciéndome que los jóvenes no "debemos tener complejos de serlo", aunque seamos inexpertos porque tenemos frescura mental, nuevas perspectivas, ilusión, motivación, buena formación y ganas de hacer un periodismo de pasión. 


En eso estamos; 
 creer, proyectar y luchar  



Si el camino se cierra, es necesario buscar otro / Jaca. J.M




13 de marzo de 2012

Prólogo al XIII Congreso de Periodismo Digital


Un espacio donde debatir, compartir ideas e intercambiar experiencias. Reflexiones Digitales viaja a Huesca el próximo 15 y 16 de marzo para participar en la XIII Edicición del Congreso de Periodismo Digital. Sobre el eje del emprendimiento y las alternativas para hacer frente a una crisis (económica, social y emocional) que asola el ánimo del país entero, un total de 250 periodistas nos reunimos para analizar la situación actual del periodismo. 

Un espacio que, precedido por un éxito generalizado en sus anteriores ediciones, se presenta como un cortocircuito para reflexionar sobre las cifras de desempleo de un oficio cuyo mercado laboral parece restringirse cada vez más, sin citar la precariedad laboral y la incertidumbre de sus empleados.

Al fin y al cabo, un espacio en el que aprender, en el que cada uno de los periodistas podamos escuchar a profesionales experimentados, absorbamos conocimientos, sensaciones y deducciones, pero también aportemos nuestra ilusión, nuestras ganas de seguir en el oficio y reanimemos entre todos y con humildad la confianza de los ciudadanos españoles en los medios de comunicación. 

 La creatividad en el periodismo

Una de las ponencias que más interesa a Reflexiones Digitales es la de "periodismo Sub-30, creatividad sin culpa". "La creatividad será una de las características significativas del s. XXI" leí una vez en Twitter. Muy de acuerdo con esta idea, puesto que en época de crisis económica y readaptación del periodismo a los nuevos soportes, la creatividad en el enfoque, la elaboración y la presentación de las información, sobre una base de veracidad, credibilidad y contraste de información/ fuentes, es imprescindible. Misma idea que recoge el texto Perspectivas de comunicación 2012 , elaborado por Wellcome, en colaboración con consultoras como Laura Seoane de la agencia de comunicación Silvia Albert in company, que recoge las opiniones de 45 expertos, directivos, bloggers y periodistas, entre otros, en el que se destacan las redes sociales, la reconversión definitiva del periodismo en soportes digitales, la creatividad y la transparencia en las informaciones. 

Desde el emprendimiento a la abundancia informativa

Maurizzio Carlotti será el encargado de inaugurar esta cita. "El valor de la marca" será la primera ponencia que inicie el Congreso, en el que intervendrán Ignacio Escolar y Manuel Jabois, entre otros. A continuación, Carlos Porta, autor de Fago, será entrevistado por José Martí. Después del almuerzo, las ponencias "periodismo: pasión y empleo", donde intervendrá Ander Izagirre o Jordi Pérez Colomé; "guía de supervivencia para periodistas emprendedores"; "periodistas: de asalariados a mini empresarios", deduzco que en la misma línea de emprendimiento que la anterior ponencia. Las dos últimos encuentros analizarán el periodismo en relación a las nuevas tecnologías (sobreabundancia informativa) y Soledad Gallego-Díaz será la encargada de clausurar el Congreso.


Bienvenido sea al XIII Congreso de Periodismo Digital