Opinión / Pensamiento Divergente / Mundo Bohemio y la Libertad de los Mapas
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14 de septiembre de 2012

¿Consumo sexual o liberalización sexual?

Comenzamos con una pregunta/ Istanbul. J.M

Anécdota 1: 

Mucha fiesta, mucho chico y mucho desfogue. Una amiga lo pasó genial en Ibiza. Es el paraíso, me decía. Un día se apuntaron a una excursión en barco: 62 euros a cambio de barra libre, música y cena.

Le pregunté cómo era aquello de una boat party. Mucha sensualidad, pienso yo; un bonito atardecer, mojitos y buena compañía. Me contestó que era genial. Su gesto cambió cuando me contó que llegado cierto momento, imagino que a mitad de la barra libre, una chica se prestó voluntaria para tumbarse sobre una mesa. Le rociaron con nata y, seguidamente, algunos se aproximaron para usurpar cada centímetro de su piel. La siguiente voluntaria fue un poco más allá, y sin la parte superior del biquini, se tumbó en la mesa; procedieron a chuparles los pechos, mientras alguno "le comía la boca", afirmaba mi amiga.

Después les llegó el turno a los chicos. El primero de los voluntarios también se tumbó sobre la bendita mesa, lo untaron de nata y algunas chicas se acercaron para que se levantara sin un ápice del líquido. El siguiente, hizo lo propio, pero esta vez sin bañador. Ellas se acercaron y lamieron toda la nata

Anécdota 2: 

Un sábado a la noche en un bar, abrí la puerta del baño. De repente me encontré con dos chavalas en el servicio. Debían tener quince años y no pareció importarles mi presencia. Rápidamente, cerré la puerta. Creo que me sentí más avergonzada que ellas; una estaba con los pantalones bajados y la otra con la camiseta subida hasta los pechos. Esperé a que se vistieran o acabaran para me dejaran entrar. Pero no salían, tampoco escuché el típico sonido del pestillo de la puerta. Esperé un poco más, empecé a cabrearme, volví a abrir y a descubrirlas.  No parecía importarles que alguien las descubriera, no porque fueran chicas, a mí eso me da exactamente igual, sino porque determinados actos exigen un mínimo de intimidad, por lo tanto privacidad.

Me ocurrió también que, viendo la televisión, aparecieron dos cámaras que trabajan para una web. Su función consiste en grabar a personas que realizan actos sexuales en la playa. Todo mi respeto hacia trabajos ajenos, pero me impresionó la capacidad de determinadas personas para llevar a cabo un acto sexual en un espacio público, y también la capacidad de algunos para grabarlo, colgarlo en la red y lucrarse a su costa. 

Anécdota 3: 

Estaba con una amiga en un bar de Donostia. Sábado a la noche, copas a mi alrededor. La típica fiesta peninsular (no me atrevo a decir española, no sé si Donosti es España; conflicto de identidad influenciado por el conflicto vasco). Un chico se acercó. No me gustaba, estaba muy borracho y me pareció un pesado. Decidí ignorarlo. Continúe bailando y hablando con mi amiga. A los tres minutos más o menos de haberlo rechazado giré la vista hacia la pista del bar y lo vi introduciendo su mano debajo de las bragas de otra chica. Ambos disfrutaban muchísimo, en presencia ajena, la música a tope y mucha copa a nuestro alrededor. Me quedé congelada, no porque estuviera ligando con otra chica, sino porque le estuviera masturbando en público.

¿Consumo sexual o liberalización sexual?

Bajas al supermercado y compras dos kilos de carne. Vas a una cafetería y pides un café. Acudes a una boat party y relames nata. Te vas de vacaciones, bebes miles de copas al más puro estilo garrafón, pasa uno, ni siquiera lo has visto, ni has hablado con él, no sabes cómo es físicamente, pero lo quieres. Y lo quieres ahora, ya, da igual que sea en público o no, lo importante es saciarte, saciarte cumpliendo tu deseo: tu nuevo capricho sexual. 

Algunos me dicen que cada persona es libre de hacer lo que quiera. Absolutamente de acuerdo, pienso yo. Aunque me pregunto en qué consiste la libertad. No me gusta tomarme una caña en un bar y que al lado haya una pareja fornicando. De la misma manera que no me gustaría ir a una discoteca y ver una felación en directo. Para eso me alquilo una película porno y la veo en mi casa, yo sola o con quien me apetezca. 

No se trata de no practicar sexo. Todo lo contrario; muy necesario, absolutamente saludable y liberalizador. En especial, en tiempos de estrés, desesperanza y agonía. Más a mi favor en el mes de septiembre; una se vuelve loca para cuadrar todo el año. Es horroroso pensar a qué actividades apuntarse, los cursos, buscar dinero, nueva programación laboral, gyms fálicos...

Orgasmos varios/ Istanbul. J.M
Hace tiempo que comento en mi entorno mi preocupación por un mercado sexual que percibo. Si te niegas a participar en él, puedes llegar a sentirte conservadora. A mi amiga le ocurrió en la boat party: exclamaba horrorizada qué estaba sucediendo. A mí me ocurre, he llegado a sentirme una abuela conservadora, parece que si no mantienes relaciones sexuales con el primero que pasa a tu lado no te amoldas a los nuevos cánones. Y eso es presión social. Me pregunto si también es libertad.

El "exhibicionismo" es el aspecto clave, me dice una psicoanalista de mi entorno. Estoy absolutamente de acuerdo. Qué necesidad existe de practicar sexo delante de otros. Qué se busca con prácticas sexuales públicas. No se trata de no tener un sitio al que ir, como ocurre en nuestra generación, que al igual que el mes septiembre hay que cuadrar los espacios de "ocio", sino del contexto.

Y no lo comparto. No me parece sano, ni agradable. Más bien lo contrario; excesivamente rápido, impersonal, turbio y pasajero. Es cierto que el sexo ha sido un tabú, más para las mujeres, debería de tratarse y disfrutarse como algo natural por el simple hecho de serlo. Tampoco digo que deba practicarse a expensas de ese concepto de princesitas que se nos vende. Pero parece que abordamos su extremo, quizás por aquella negación de disfrute, y que bajo la máscara de la liberalización sexual se esconde el concepto de esclavitud, muy acorde con el sistema en el que vivimos: ahora, aquí, ya. Muy acostumbrados a responder a la pregunta de "¿por qué no?" en vez de un simple "¿por qué?". 

25 de junio de 2012

"Tienes que acostumbrarte"

En la víspera de San Juan, el pasado sábado, me encontraba en las txoznas de Mondragón (Gipuzkoa) tomando algo con mis amigas. Nada más salir a la calle, en el centro del pueblo, me di cuenta de cómo afloraron pancartas y carteles a favor de la independencia, en contra de la "conquista" de Navarra...

Pintada en el aparcamiento sobre la "conquista" de Navarra/ Mondragón. J.M
Me apasionan las paredes. En ocasiones, son más sinceras que las personas, sobre todo, cuando existe un silencio generalizado. Por eso, tengo gran fijación en cómo evolucionan. Generalmente, según he podido observar, cambian en paralelo a los pasos que se van dando en el nuevo escenario político que se ha dibujado en Euskadi desde que hace ocho meses ETA anunciase el cese definitivo

En las txoznas, especie de barras metálicas con consignas sobre una reivindicación concreta donde se sirven bebidas y bocatas, me fijé en algunas pancartas que decían lo de siempre: "independentzia eta sozialismoa" " jo ta ke"... pero no tenía la cámara y no podía fotografiar. Una de mis amigas me ofreció la suya, menudita y discreta, de las que me gustan a mí (ir con esos cacharros es un horror, pesan mucho y llama demasiado la atención).

Así que me separé de ellas y empecé a fotografiar. En cierto momento un chico se acercó, no era de Mondragón (aquí nos conocemos todos) para preguntarme en qué sentido estaba fotografiando. Le respondí que qué le importaba a él y él volvió a insistir en qué sentido estaba fotografiando; si en el bueno o en el malo. Le miré fijamente a los ojos, empecé a reirme y le dije que se apartara porque iba a hacer la foto. Me tapó el objetivo con sus manos, hasta que se despistó por un momento y pude sacar la foto centrada, en el ángulo en el que yo quería posicionarme. Se enfadó muchísimo, lo cierto es que parecía que había bebido, me miró y señalándome con el dedo me dijo: "Si veo esta fotografía publicada en El Diario Vasco tú y yo nos veremos las caras". 

Me quedé callada. Pensé qué responderle: el nuevo escenario político, la invisibilidad, una sociedad que charla y charla sobre libertad mientras coacciona sutilmente... pero sentí miedo, también orgullo y dignidad, por eso me permití ser vulgar, le miré fijamente, pensé que era un gilipollas, alcé el dedo corazón (el central se llama así ¿no?) y flexioné los demás hacia la palma de la mano. 

Debe ser que tengo cara de El Diario Vasco. En ningún momento le dije que era periodista. Después, pensé en muchas cosas: qué significa el buen y el mal sentido, en especial, pensé que si se cuelga una pancarta es para que se vea, si se fotografía es para exponerla, por lo que la secuencia lógica es: espacio público, pancarta pública y fotografía pública.  

Finalmente, he optado por ignorar a este tipo de borrachos que carecen de educación y posibilidad de pensar libremente porque constituye el tipo de oveja que yo describo en mi novela. No me gusta que me amenacen, no me gusta que se le llame la atención a un periodista por hacer su trabajo; expongo la realidad. También es cierto que fotografiando me expongo, que parte de la realidad es esa, y puedo aceptar críticas dentro de los límites de la libertad de expresión. Mis amigas: "tu primer artículo en el periódico creó mucha polémica en el pueblo", "¿no tienes miedo?", "ten cuidado", "tienes que acostumbrarte, aquí es así". 

Me fastidia tener que acostumbrarme y tener que sentirme obligada a escribir este post. Creo en el cambio, en el nuevo escenario y todas estas cosas, pero estas actitudes no llevan a nada, menos a paralizarme, sino que me impulsan en sentido contrario. Tal vez, debiera salir con la cámara en hora punta, un jueves a la tarde, cuando todos acuden a beber zuritos y comer pintxos por el precio módico de un euro, entonces todos me verían y podría comprobar en qué grado del nuevo escenario político estamos. 

No publico este artículo para hacerme la interesante. No soy interesante. Lo hago para denunciar este tipo de actitudes, que aclaro, no son generalizadas, pero existen y espero se erradiquen.


9 de mayo de 2012

Inmersión

Te sumerges...
Hacia abajo,
     las oscuridades sobre las que escribes...

En el último mes viajaste, comenzaste otros artículos para distraer a la mente, te dedicaste a colaboraciones y recitales. Pretendías postergar. La vuelta es inevitable; perteneces a la franja de oscuridad que tu obra describe.

Diez minutos antes de sentarte frente a la pantalla, no te sientes inspirada. Mágicamente, el teclear resuena en ti, últimamente, es lo único que resuena, aunque también se desvanece, llegado cierto momento de la escritura, sin saber cómo, deshaces su escucha.

Te sumerges...
Re-ocurre.
Te levantas a la mañana: escritura automática, lectura, documentación y fase revisión. Suspiras: en un par de semanas no sentiré el abismo consustancial de no saber hacia dónde continuar. Empiezas a corregir, dejas de corregir, y te extiendes... más allá, pero anclada aquí. La escena demanda, el personaje habla por sí solo y el ritmo adquiere cierta destreza. 

Una hora después, la nicotina llama. A ella acudes. Dos minutos después, vuelta a la pantalla.

Transcurrido x tiempo, ya no percibes, ni siquiera la nicotina, te sumerges en el mundo que has creado, varía sin que tú puedas controlarlo, te gusta y te disguta, es incontrolable, te gusta y te disgusta, te arrimas al personaje, siempre sin que te vea, como si testificaras lo que sucede, observando cada uno de sus movimientos; qué hace, cómo se comporta, de qué habla, qué piensa y qué siente.

Repentinamente, alguien te llama.
Alzas la vista; han transcurrido dos horas y media.
Ni siquiera veías la pantalla del portátil, escribías a través de ella, como si en ella te integrases.
Te fuiste... allá,
      más allá del fin del mundo,
       allá está escrita tu novela,
       allá te espera,
       a la espera de que descifres y comprendas. 

Miras la pared de tu estudio ¡Bendita costumbre de empapelarla! Un mapa malamente dibujado, una fotografía antigua, la escena argumental y una veintena de post-is: "una persona no habla con plena sinceridad consigo misma", "no es un libro de historia, es una ficción" (en mayúsculas), "temas centrales de la novela"...

Una mañana de trabajo y vuelves. En realidad  vuelves a ella, a sentirla, siempre ronda a tu alrededor, a veces la evitas, sales por ahí, conoces a no sé quién... Es gozosa y cruel. No es amable, aunque en cierta manera envuelve. A veces es pesadamente insoportable, pero la añoras si no la sientes.

Las líneas...
La autocensura emerge...
La valentía desiste a momentos...
Nadie guía...
Ella es quien guía ¡compréndelo! 
Pocos la escuchan...
Pocos le hablan...
Mejor callar,
en vez de hablar y después, deshacer
Unos la huelen
y otros no la ven.




Nicotina prohibida más allá/ Jaca. J.M 


Expresar emociones, no está de moda
Ser transparente, no está de moda

¿Acaso te refieres a ella? 



18 de abril de 2012

Personas como objetos

0 
euros cobrarás 
0,1 gastarás 
10 dosis de energía invertirás
A la denominada generación perdida1 pertenecerás 

1
novi@ tendrás (120% no te convencerá) 
1 coche comprarás (100% te convencerá)
1 hipoteca suscribirás (120% no te convencerá) 
-supuesto último en caso de que cobres 0,1 euros-

2 
chic@s desearás 
por cada uno de ell@s (malo/bueno-malo) a tu novi@ dejarle querrás 
pero no te atreverás 

3 
veces por ell@s (emocionalmente) te asfixiarás 
sin espacio personal quedarás 
de ellos cuidarás 
a ti te descuidarás 

4 
(2 xcada 1)
respuestas (emocionalmente) sensatas reprimirás 
porque a la soledad amarrarte miedo tendrás

5 
ilusiones ópticas (de amor, cariño y afecto) visualizarás

6 
visitas nocturnas a pisos desconocidos realizarás 
(3 x cada 1 de los 2 desead@s // novi@ aparte) 

7 
pecados capitales cometer querrás 
con sonrisa maliciosa los cometerás 
(envidia-gula-pereza-lujuria-soberbia-avaricia-ira) 

8 
orgasmos en la barra de un bar para llevar a casa pedir podrás 
al de al lado te acercarás 
susurros sexualmente etílicos al oído le dirás 

9 
personas a la mañana siguiente desecharás 
entre sábanas nocturnas les abandonarás 
con sabor a whisky huirás 
y un cigarrillo para aliviarte encenderás 

10 
veces te silenciarás 
porque miedo a hablar tendrás 
(1 por cada uno de los nueve objetos y uno por tu novi@) 



6xxxxxxxx
número de tu móvil darás 
(forma contacto personal) 

IBAN BAN xxxxxxxxxx
tu estatus social-económico les mostrarás 

7xxxxxxxx-Z
Chip numérico les enseñarás

... hacía 20 años que las personas crisis existenciales tan profundas no experimentaban... 
... hacía 15 años que en Euskadi el conflicto vasco sexual no se superaba... 
... hacía 40 años que no existía tal sequía emocional... 
... hacía 35 años que los pantanos afectivos no estaban tan vacíos... 
... hacía 50 años que no se usaba una y otra vez a la misma persona... 
... hacía un año que el consumo sexual no alcanzaba índices tan vertiginosos... 


- Shame-

Tome la dirección indicada para acceder a cariño/ Galicia. J.M

9 de abril de 2012

Invisibles en el conflicto vasco

Artículo mental (impulso demoníaco de opinar) transcrito a Reflexiones Digitales: 

Un día después de celebrarse en Euskadi el Aberri Eguna (Día de la Patria Vasca), leo en El País: "la exhibición de fuerza" de la izquierda abertzale, junto a Eusko Alkartasuna, Alternatiba y Aralar consigue reunir a (una cifra indeterminada de) miles de ciudadanos en Pamplona. Un "hito" histórico tras el cese definitivo de ETA  en el que se reivindica el derecho a decidir "desde las diferencias", pero "todos juntos a favor de la independencia", informa el periódico. Por su parte, el PNV celebra su particular Aberri Eguna en Bilbao. 

Pienso en los términos que se repiten a lo largo del artículo. Por una parte, independencia, ansiada independencia que no sabría calcular desde cuándo se reivindica o algunos reivindican, retrocedo a Sabino Arana, que es cuando se constituye el nacionalismo vasco como tal. Por otra parte, la reconciliación; problemática central tras el cese definitivo de la organización terrorista, denominada por algunos sectores "las consecuencias del conflicto vasco" y campo de batalla política entre partidos y ciudadanos. 

"No hay que prestar tanta atención a los hechos, sino al por qué de los hechos", me aconsejó hace algunos días un gallego, antiguo militante comunista en la época franquista, cuando discutíamos en su tierra sobre la necesaria reforma de un sistema que parece inviable, el peso y la reconversión del sindicalismo en España y cómo los artistas deberíamos cobrar para poder desarrollar nuestro arte mientras otros trabajan. 

Desarticulemos conceptos: independencia y reconciliación

Independencia. Cualquier paseante que visite Mondragón (Gipuzkoa), podrá leer la palabra independencia mínimamente veinte veces y en todo tipo de formato: pintadas, carteles, graffitis, cantos, música, libros...  Nací en Mondragón y cuando me paseo por sus calles, me pregunto si existe alguien que aporte una nueva idea respecto a esta pretensión, legítima en mi opinión, aunque con cauce inadecuado. 

Rebusco en Internet, leo en periódicos y escucho las conversaciones de los ciudadanos, pero en ninguna se indica cuál sería su impacto económico, social y político en Euskadi, bajo qué sistema estatal se articularía, si también sería un estado social y democrático de derecho al estilo resquebrajado de España, y a mí me interesa, cuál sería la posición de Euskadi independiente en la Unión Europea y cómo se sopesaría en sus relaciones internacionales acorde con una política exterior definida desde esa independencia. 


Una de las paradas en el recorrido /Mondragón. J.M


La reconciliación. En este supuesto el recorrido no es válido; no pueden leerse carteles ni pintadas. Percibo un tratamiento centrado en la hostilidad entre víctimas de ETA y etarras. Por supuesto, un vacío humano prioritario que debe llenarse y solucionarse, aunque desconozco cómo: educación en valores, terapias grupales, labores de sociólogos...

Tengo la sensación de que el resto de la ciudadanía queda relegada a un segundo plano, es decir, aquellos que, afortunadamente, no son ni víctimas ni familiares ni etarras ni familiares, se vuelven invisibles en todas las esferas que tratan el conflicto vasco. Mi vecina, parte de mi familia, parte de mis amigas y la mitad de la población en Mondragón no perciben un ápice de atención en el tema de la reconciliación. 

Personas generalmente procedentes de fuera de Euskadi o descendientes de los que llegaron a trabajar a las fábricas, a las que se les ha recordado, independientemente de que nacieran, se criaran y vivieran aquí, que no forman parte de la ciudadanía vasca porque no hablan euskera, no nacieron en Euskadi o no cuentan con descendientes vascos. Personas que se han sentido humilladas, marginadas y excluidas, reduciéndolas a la condición de apátridas; no se sienten parte de la tierra en la que viven ni de la que proceden ellos o sus familiares.   

Pequeños detalles tejen una red de dominio social que sustenta la historia de Euskadi: un determinado día se te llama maqueta porque te niegas a responder en euskera al que sabes no defiende su idioma,  no lo inculca, sino que te coacciona para que lo vomites. De la misma manera que se organiza un taller de costura en compañía de un cartel que clama por los derechos de los presos. No se trata de un problema de defensa de los derechos de los presos, es una cuestión de organizar una mínima actividad, ver el cine al aire libre, y que siempre se incluya ese cartel, creándose una asociación y mezcla de conceptos que silencia a esas personas que no son consideradas vascas, inculcándoles el miedo a hablar porque de hacerlo se les humillará, se les marginará y se les excluirá aún más.

Y yo, harta de ese recorrido, pero enganchada a él, atendiendo a las informaciones, declaraciones de líderes y el ambiente actual en Euskadi, me pregunto si algún día se abordará la modificación completa de la base social en Euskadi para que la independencia se convierta en un derecho legítimamente moral. 

Seas considerado vasco nuevo o viejo, incluso hayas caído en la desgracia de no ser considerado vasco, ninguno de los ciudadanos en Euskadi es capaz de desplegar las alas. No se vuela en la misma dirección y la que se trasluce no convence del todo. Se continúan abordando los mismos temas, desde los mismos puntos de vista, los mismos tabús ejercen las funciones de siempre, sin identificar las mismas voces que acallan las mismas miradas marginadas. Es importante abordar los estragos de la guerra civil, el derecho a decidir y la reconciliación, pero debería prestarse atención a determinar y analizar cuál es el cúmulo real de todos esos factores, en qué consiste el verdadero conflicto vasco, cuál es su dimensión real y cómo afecta a la ciudadanía en su conjunto, a toda ciudadanía me refiero, sin entumecerse en parámetros de identidad clasistas o lingüísticos.

Tal vez, a eso se atienda cuando se alcance la ansiada libertad. Dentro de x años. Si es que ocurre.

Una realiza ese recorrido en absoluto silencio, una y otra vez, piensa y piensa durante años, muchos años, hasta que un día el miedo ya no paraliza y dedica todos sus esfuerzos a escribir este tipo de artículos que son opiniones humildes, sin intención de herir ni insultar, 
pero sí provocar conciencias en los dos o tres lectores que lo leerán.

19 de marzo de 2012

El Congreso del Emprendimiento periodístico

"¡Ese modernismo! ¡Mira qué construcciones, las casas están cerradas, qué barbaridad!", exclamaba una anciana desde el asiento trasero en el autobús, dirección Vitoria. Voz suave y amable; encandilada por el paisaje que se traslucía a través de la gran cristalera del vehículo.

Tal vez sufriese demencia, parecía tan lúcida... Quizás, hacía muchísimos años no salía de su casa. Preferí imaginarla en una aldea, rodeada de montañas, huertos y una vida tranquila. Saqué la libreta y apunté aquel conjunto de exclamaciones que le narraba a su marido, él asentía, "sí señora", después complementaba explicándole en qué consistían los edificios, las fábricas o qué punto del trayecto se trataba.  

Me giré, la miré y le sonreí. Me tocó el pelo con mucho cariño. Me preguntó de dónde venía y a dónde me dirigía. Le dije que el destino era Vitoria, más allá no lo tenía muy claro, aunque no me preocupase, venía de pasar unos días en Huesca y había disfrutado mucho.

"Que árboles tan bonitos y mira, ahí pone, visite piso piloto, qué graciosos, claro como construyen tanto, necesitan vender", le insistía a su marido cuando recorríamos Logroño, "es tan especial, cómo ha cambiado todo en los últimos años".

 Congreso acoge a mujer de manos arrugadas

La imaginé en el XIII Congreso de Periodismo Digital, "cómo ha cambiado todo, es tan especial", hubiese repetido ante los cientos de ordenadores que se posaban frente a los ponentes. Tal vez, se hubiese quedado muda ante tuiteros de palabras ajenas, y, seguramente, me hubiese preguntado cómo era posible aquello, Internet, si no nos cansábamos de conectarnos virtualmente, si no tenía efectos sobre las relaciones personales, y, en especial, si era posible tuitear y escuchar a la vez. Lo hubiese deducido de las ponencias; "es un error que el periodista no esté en las redes sociales", o la "búsqueda de nuevas vías en Internet para publicar", y yo hubiese matizado que, en determinadas ocasiones, una se harta de vivir en ficción, aunque pueda resultar polémico decirlo.  

Aquella ancianita de ojos grandes y arrugas en sus extremos, con un sombrero en la cabeza y manos acariciando la cristalera, se hubiese quedado alucinada escuchándonos hablar de emprendimiento, creatividad, necesidad de crearse un puesto de trabajo y optimismo en una oscuridad bastante generalizada del oficio. Dado su tono de voz, hubiese remarcado las excepciones de luz que muchos de los ponentes personificaron en sus intervenciones y hubiese compartido aquello de un emprendedor tiene "pasión, curiosidad, es impetuoso y tiene cierto amor al riesgo", aunque "no tenga para cenar y desayunar", pero trabajando 26 horas al día, ¿quién tiene hambre, sueño y ganas de relacionarse?

Hubiese estado de acuerdo conmigo en que escribir un post por ponencia supondría atentar contra la  esencia de Reflexiones Digitales. Me recordaría, a modo materno, que recargar las pilas recién compradas es imprescindible para que la cámara de fotos ejerza su función. Y los paisajes bolivianos en mis tarjetas personales... le hubiesen encantado porque mis tarjetas, sintiendo ser presuntuosa, son las más bonitas del mundo.

Y zanjaría el asunto, cortando tanto feedback, google analytics, estadísticas desmesuradas y editoriales descaradas que no tienen miedo a nada, diciéndome que los jóvenes no "debemos tener complejos de serlo", aunque seamos inexpertos porque tenemos frescura mental, nuevas perspectivas, ilusión, motivación, buena formación y ganas de hacer un periodismo de pasión. 


En eso estamos; 
 creer, proyectar y luchar  



Si el camino se cierra, es necesario buscar otro / Jaca. J.M




13 de marzo de 2012

Prólogo al XIII Congreso de Periodismo Digital


Un espacio donde debatir, compartir ideas e intercambiar experiencias. Reflexiones Digitales viaja a Huesca el próximo 15 y 16 de marzo para participar en la XIII Edicición del Congreso de Periodismo Digital. Sobre el eje del emprendimiento y las alternativas para hacer frente a una crisis (económica, social y emocional) que asola el ánimo del país entero, un total de 250 periodistas nos reunimos para analizar la situación actual del periodismo. 

Un espacio que, precedido por un éxito generalizado en sus anteriores ediciones, se presenta como un cortocircuito para reflexionar sobre las cifras de desempleo de un oficio cuyo mercado laboral parece restringirse cada vez más, sin citar la precariedad laboral y la incertidumbre de sus empleados.

Al fin y al cabo, un espacio en el que aprender, en el que cada uno de los periodistas podamos escuchar a profesionales experimentados, absorbamos conocimientos, sensaciones y deducciones, pero también aportemos nuestra ilusión, nuestras ganas de seguir en el oficio y reanimemos entre todos y con humildad la confianza de los ciudadanos españoles en los medios de comunicación. 

 La creatividad en el periodismo

Una de las ponencias que más interesa a Reflexiones Digitales es la de "periodismo Sub-30, creatividad sin culpa". "La creatividad será una de las características significativas del s. XXI" leí una vez en Twitter. Muy de acuerdo con esta idea, puesto que en época de crisis económica y readaptación del periodismo a los nuevos soportes, la creatividad en el enfoque, la elaboración y la presentación de las información, sobre una base de veracidad, credibilidad y contraste de información/ fuentes, es imprescindible. Misma idea que recoge el texto Perspectivas de comunicación 2012 , elaborado por Wellcome, en colaboración con consultoras como Laura Seoane de la agencia de comunicación Silvia Albert in company, que recoge las opiniones de 45 expertos, directivos, bloggers y periodistas, entre otros, en el que se destacan las redes sociales, la reconversión definitiva del periodismo en soportes digitales, la creatividad y la transparencia en las informaciones. 

Desde el emprendimiento a la abundancia informativa

Maurizzio Carlotti será el encargado de inaugurar esta cita. "El valor de la marca" será la primera ponencia que inicie el Congreso, en el que intervendrán Ignacio Escolar y Manuel Jabois, entre otros. A continuación, Carlos Porta, autor de Fago, será entrevistado por José Martí. Después del almuerzo, las ponencias "periodismo: pasión y empleo", donde intervendrá Ander Izagirre o Jordi Pérez Colomé; "guía de supervivencia para periodistas emprendedores"; "periodistas: de asalariados a mini empresarios", deduzco que en la misma línea de emprendimiento que la anterior ponencia. Las dos últimos encuentros analizarán el periodismo en relación a las nuevas tecnologías (sobreabundancia informativa) y Soledad Gallego-Díaz será la encargada de clausurar el Congreso.


Bienvenido sea al XIII Congreso de Periodismo Digital

23 de febrero de 2012

Reportaje que elaboré tras mi entrada en el penal de Palmasola (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia). Ésta es la realidad de lo que vi, oí y escuché hace ya un año. Las últimas noticias que recibí sobre el preso que entrevisté decían que efectivamente continuaba dentro, a pesar de que él alegaba ser inocente. En relación a las noticias de la cárcel de Nicaragüa o de México, he sacado del cajón este reportaje que no fue publicado; es el sustento de lo que después sería un relato con el que gané un premio de literatura a nivel nacional. No pude introducir la cámara en la prisión, así que no puedo publicar fotografías.

Palmasola, supervivencia detrás de los muros 

Un centenar de visitantes aguarda entre empujones y discusiones en tres largas filas frente a la entrada de Palmasola, prisión situada en el octavo anillo de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia). 10: 00 horas de un domingo  cualquiera. “¿Quiere entrar a las nueve?, póngase en la cola y pague, si no colóquese en la otra, que tiene un kilómetro y espere hasta el mediodía”, explica una monja, que por motivos de seguridad prefiere mantenerse en el anonimato, “el policía les pide cinco bolivianos a los familiares para la coca y la soda. Si no es día de visita y te dejan pasar, hay que pagar el favor. Si es día de visita también, porque tu cola va más rápido que la otra”. Mientras, los familiares de los presos soportan los antojos del sol y una placa adorna inamovible el acceso al penal: “Toda persona para ingresar a este recinto solo debe presentar su cédula de identidad. No debe pagar por ningún concepto. No sea cómplice de la corrupción”.

Una vez el visitante atraviese la puerta principal, abonará los cinco bolivianos (50 céntimos aproximadamente)  al policía uniformado con la enseña del estado, le mostrará el documento de identidad, indicará a quién visita, extenderá el brazo para que le sellen y se someterá a una inspección corporal sencilla para comprobar que no introduce sustancias ilegales. Las marcas tintadas en la extremidad son determinantes; sin ellas, será imposible salir del penal, aun cuando sea un simple visitante.  

Edificada entre 1990 y 1991, la prisión de Palmasola es una explanada de tierra amurallada que contiene seis módulos para  “6.000 personas, niños incluidos”, según los cálculos de Marisol, ex trabajadora social a lo largo de un año en el penal, “una población sumamente densa e incontrolable”. Un total de 40 caballos pasean a sus anchas por el descampado; a la derecha, los presos ‘pobres’ cocinan la única comida diaria; después, Chonchocorito, módulo para los asesinos y homicidas considerados más peligrosos; al otro lado, la guardería junto al módulo de las mujeres, el ‘PS2’; y al fondo, el complejo de los varones, ‘PS4’ que da la espalda a los policías detenidos por corrupción o narcotráfico.

"Aquí todo es plata"

“Aquí todo es plata, la vida no importa”, afirma Bruno,  nombre falso por miedo a sufrir represalias, que desde hace siete meses se encuentra en prisión preventiva en el módulo de los hombres. Mirada triste y asustada, ojos vigilantes y arrugas emocionales, asegura que “la mayoría están aquí por la droga: españoles, alemanes, bolivianos, brasileños…”. Marisol admite que el delito más común es el narcotráfico, también “el robo agravado, las violaciones y los homicidios”. Sentado en una silla de una ventita (taberna improvisada), el preso susurra que el de la mesa de al lado “descuartizó a su esposa por haberle sido infiel y el que le acompaña, el español, echaba un líquido en los vasos de las chicas para violarlas después”.

Bruno abona 350 bolivianos mensuales, aproximadamente 36 euros, por un cuarto que comparte con otro recluso y que se ubica en uno de los 32 pabellones que conforman el ‘PS40’. En los primeros días de reclusión, su familia desembolsó 800 bolivianos, unos 80 euros, para detener las palizas que sujetos del penal le propinaban, además de 100 dólares para evitar que le destinaran a Chonchocorito, módulo que todos los presos del penal temen.

“¿Cómo van a convivir si cada uno hace lo que quiere?”, se pregunta una monja que desde 1991 colabora en el penal para mejorar la situación de los presos. Un modelo penitenciario basado en la autogestión y la libertad, que se sustenta “en veinte personas encargadas de la seguridad y la disciplina designadas por el regente M.R”. A las puertas del módulo de los hombres se posicionan los policías. Dentro, reos con mayor antigüedad visten un chaleco rojo de ‘seguridad interna’ y pasean con sus bates de béisbol por las calles penitenciarias para asegurar la efectividad de un código interno establecido por el regente M.R, elegido tres veces consecutivas por los presos, “como si votases a un alcalde. Se interrumpen todos los trabajos, se cierra todo y se vota hasta el mediodía”, explica la hermana. “Hubo una temporada que la ‘pesada’, un grupo de personas que tenían el mando, mataban a todos los que no obedecían, pero los demás se amotinaron, los sacaron y los castigaron en el bote”, añade. El ‘bote’ consiste en una celda de castigo donde el recluso es introducido para calmar “sus ánimos de pelea”.

La acumulación de cuartos construidos con ladrillo o chapa conforman los pabellones que dan lugar a las denominadas cuadras, entre ellos: ventitas, cabinas telefónicas, lavandería, baños y duchas, tiendas de carpinterías, placitas y una cancha para jugar al fútbol. “Aquí la llave del cuarto la tiene el propio preso. Caminan todo el día por las calles. Pero desde la medianoche hasta las seis de la mañana, cada uno tiene que estar en su cuarto, si no lo matan”, indica la religiosa. Si no fuese por la alta muralla y las vallas metálicas, parecería “un pueblecito a las afueras de Santa Cruz”. Una fórmula penitenciaria “pésima porque la infraestructura es inadecuada para el que tiene que rehabilitarse”, en palabras de Marisol, que vivió de cerca la situación penitenciaria; muy alejada de la rigidez de la cárcel europea, “hecha para que cada uno pague su culpa”, donde “el preso obedece, le dan trabajo, se cierra la celda y el responsable tiene la llave”.

Niños institucionalizados

La mujer de Bruno ha dejado a su hija a cargo de los abuelos y se ha trasladado a vivir a la prisión para evitar que determinados compañeros abusen de su esposo. Entró llorando, “tenía mucho miedo”, pero se ha acostumbrado. La familia puede trasladarse al penal mientras el preso cumple condena,  pero “la salud es frágil porque la situación de los presos es pésima, aunque ha mejorado mucho”, explica la monja. Entre 2002 y 2003 se contabilizaron “1.3000 niños residentes en Palmasola, ahora llegarán a 500 más o menos”, añade. María Angélica López, asesora jurídica en la prisión de San Roque de la ciudad boliviana de Sucre, expone que “es ilegal. Los niños solo pueden permanecer dentro de la prisión hasta los seis años. La Defensoría de la Niñez debería intervenir”.

Los niños “absorben la mala palabra y la violencia. Todo lo que pasa dentro. Después, en la adolescencia y la juventud no saben cómo reaccionar”, opina la monja. Niños que corretean por las calles del ‘PS2’, que juegan con sus compañeros penitenciarios y reclaman una golosina. Y es que los hijos al “tener los ánimos calmados” evitan “la pelea entre la familia y los internos”. Según Marisol, ex trabajadora social, “pagan una condena que no han cometido, dentro de un círculo que no les hace bien, siempre viendo vicios”. “La entrada de los niños también se consienten en otras prisiones del país. A veces visitan a su mamá el domingo y ya no salen. Aquí se hizo desde el principio y ahora no se puede frenar”, explica la voluntaria religiosa.

A la guardería del módulo de mujeres no acuden todos los niños porque “no pueden obligar a trabajar en la lavandería u otro sitio a las madres que tienen un hijito de dos o tres años, por floja y egoísta lo tiene con la excusa de que está enfermita y de que llora”, lamenta la monja. La pastoral penitenciaria construyó, en el exterior del penal,  la escuela de San Jorge a la que acuden “un grupo de cien niños por la mañana y otro por la tarde” y tres hogares en San Cruz acogen a los hijos abandonados por tener a sus padres presos.

Marisol recuerda sus días como trabajadora social, “es imposible evaluar todos los casos, entrevistar a los presos, visitar el domicilio. Se tiene horario de entrada, pero no de salida. Se cobra poco y se trabaja de lunes a sábado”. Una labor que describe como difícil y vocacional, “en un año conseguimos rehabilitar a tres presos”, afirma. La pastoral penitenciaria, en sus veinte años de lucha, ha conseguido que el gobierno autonómico se implique económicamente “desde hace cinco o seis años”, a pesar de que la prisión comenzara a funcionar en 1990-1991. En palabras de Marisol, el gobierno “no toma en cuenta esta situación. No hay proyecto ni presupuesto para remodelar este régimen”.

2 de febrero de 2012

El verbo creer

Mi propio centro existencial y vital. 
Un cambio de actitud. Un cambio de circunstancias
Me creo en mí, yo, responsable de mis decisiones, 
coherente con mis deseos y luchadora de mis limitaciones. 

Creo en mi intimidad más absoluta, en la inviolabilidad de mi corazón
en una infinita esencia que me lleve a desarrollar mis potencialidades y aceptar mis defectos. 

Creo en el verbo luchar, en el éxito, que reside en el verbo intentar, cuyo ejercicio ha de ser diario. 
Creo en el resultado, aun cuando no me guste y luche con fuerza por eliminarlo 
de mis creencias más arraigadas.

Creo en el amor, y he de ser una ingenua, pues pocos lo hacen. 
Y yo... pensando en sentirlo, vibrar, sin dejar de ser yo, sin disimulos ni máscaras, 
sino extenderme allá, donde mi intuición me embarque
en sentido contrario a los estados (des)amorosos;
 los integrantes se destartalan mutuamente, 
ahogándose en penas absurdamente prolongadas. 

Creo en el calor emocional, cuando la piel arde y los ojos transmiten fuego, 
y viendo nevar, recuerdo temperaturas bajas en almas heridas,
y me contenta saber que acabaré en el infierno. 
Aunque no crea en Dios, ni en Buda, ni en Alá.

Creo en aquel que arriesga
cuyo rumbo de vida sus acciones y la (des)fortuna determinarán...

Creo en confiar, 
en amistades que te llenan el alma y te hacen sonreír a cada instante...

Y creer, a día de hoy, es una tarea casi imposible. 
Exige vivir contramarea, regirse por la incertidumbre, 
desechar la seguridad y ser timoneada por la pasión. 

Y la pasión... tan bella... qué ha ocurrido con ella... si apenas se percibe... si no produce dinero... 
y cuántos se vuelven efímeros sin cuentas corrientes rebosantes de ceros, 
cuyo valor es absolutamente ficticio, como a veces resulta la vida. 

Y la verdad... ¿cuál es la verdad de vivir? 
si no es aquella que nos permita autoafirmarnos en nuestros sueños
por lo que en realidad queremos luchar, no nuestro entorno, ni la sociedad, 
ni la cultura, ni la familia, ni el idioma, 
sino nosotros, 
él, 
ella, 
ello...


Y yo...
Creo en mí...
Creo en ti...
Confío...

Las flores renacen de la tierra y complementan al aloe vera /Garagartza. J.M

8 de enero de 2012

Represión lagrimal x

El ritmo del reloj sigue su curso {tic-tac tic-tac} y la música resuena en los tímpanos de compradores {ganas de pedir whisky-cola}. Los brazos soportan cúmulos de ropa y una tarjeta de [des]crédito, tan cansados... que no pueden emitir agujetas, y el calor del establecimiento, dispuesto a hostigarlas; a esa hilera de lágrimas que yace en los interiores de los habitáculos humanos frente al acreedor de artículos {económicamente} aventajados.

9: 00 de la mañana de un día muy especial, sin que el habitáculo humano en cuestión lo haya elegido, una larga cola de ojos rese{a}cosos soporta en el exterior temperaturas muy bajas.Y ellas allí, delgaditas y regordetas en sus extremidas, físicamente invisibles y húmedas en lo sentimental, aguardando su cola en los lagrimales, con ganas de gritarle al mundo que sus cuerpos no merecen pasearse casi desnudos {vestimenta=ropa interior, día de no multas, pero sí rebajas} para llevarse una montaña de prendas {cuasi} regaladas. Los acreedores han advertido: las x primeras lágrimas reprimidas en desnudez exterior accederán al paraíso emocional para ser compensandas con un cúmulo x textil por x euros.
 
X y x que se amontonan sobre cabezas que humean para desatascarse y llegar a los lagrimales. Idílicamente, el momento de acción de un equipo de rescate que ejerciera de ayuda para progresar hacia el final del túnel, sin que pudiéramos hablar de lágrimas que todo lo soportan, sino alardear con voz clara de sonrisas renacidas y vitaleza en el alma. 

X es el descuento que se ofrece, de la misma manera que x es la suma que suele tenerse en la cuenta corriente, al igual que x horas de trabajo, miedo x a ... pánico x a... el novio x, la amiga x que no pregunta qué tal estás, personas -x que sí lo hacen, x atención cuando se escucha. Ese sonido x, ensordecedor y desafinado, que creemos, proviene de la lejanía de nuestros corazones, como el clima, el lugar y el artículo{s] x. 

X son lágrimas que derramaríamos si la consciencia dejara de ser x, pues x es una cifra muy ambigua e indeterminada, aunque válida, o eso piensa la autora, que también es x, como la Navidad x del año 20xx, cuando compartes plato con familiares que no soportas por x razones {no suelen citarse}, una suma global de obligaciones x cuya procedencia también es x. Misma situación que se produce frente a los ojos de una persona que te encanta y los pensamientos x anidan en tu núcleo humeante, o tal vez, x sea tu pensamiento y seas más afortunad@, incapaz de decir en viva voz lo que en realidad queremos decir, si sufriéramos x rechazo, x frustración, x decepeción y xxxx soledad, miles de lágrimas escaparían de sus aposentos y sería tan espantoso...

¿Pero qué es x? Y que sé yo. 
X sea ,seguramente, la autora. Tú. Él. El descuento, un ente invisible o la propia sociedad. 
X son las lágrimas que esa hilera ansiosa de deudores desearía derramar, procreando un río 
tan desbordante de resignificación sentimental que inundaría el establecimiento y 
se iría a su casa a comer manzanas. 
X es el final.  

X razones para incluir esta foto. Dos cámaras. Dos altavoces /Barcelona. J.M

30 de diciembre de 2011

Los deseos del anti yo 2012

El domingo trae consigo un cambio de aires, una nueva actitud ante la vida y elementos disochos que se materializarán a partir de ese uno de enero por la gracia de un ser habitado en los recónditos de la vida cósmica (¿quién?). Anti yo opina que ha sido muy labiorioso realizar el correspondiente balance anual, cuyo esfuerzo debería recompensarse, como quien presenta las cuentas al contable, opina J.M.

Las deducciones del informe 2011 pueden englosarse en los siguientes rasgos: ha sido muy buenecita y la mayor parte del año se ha sentido muy alegre y feliz. Tuvo una etapa en la que estaba un tanto triste porque el banco subió los intereses de su hipoteca, el jefe la explotaba (comentarios un poco subiditos de tono sobre el moreno de sus pechos promidentes) y  dudas sobre si xman (novio con denominación de origen) habría sido capaz de ponerle los cuernos (prima en el pueblo). Uno de los propositos 2011 era convertirse en una persona con una amplia sonrisa, independientemente de vaivenes internos. 

J.M, impresentable por naturaleza, tiene el descaro de presentar ante sus lectores la lista de deseos elaborada por el anti yo durante las vacaciones aleccionadoras de navidad:

En 2012 quiero acentuar aún más la sensación de felicidad, dulcificando esos episodios en los que lloro a escondidas en el baño del curro o cuando xman me deja sola porque se va con sus amigos. He decidido adelgazar cinco kilos y parecerme a esas chicas espectaculares que aparecen en noticias y revistas; me deseará por puro instinto. Me apuntaré en aerobick y dejaré de fumar para que mi piel se revitalice; tragar humo no es bueno para la salud.

En 2012 quiero que mi jefe mejore mis condiciones laborales. En especial, los horarios;  preferiblemente mañana. Si no, me posaré frente a la pantalla y esperaré a que el teletipo reproduzca por sí solo la noticia que publicaré. A la tarde me echaré la siesta en el sofá que compré a medida, apenas puedo usarlo, descansaré viendo Sálvame, hasta que xman salga del trabajo y vayamos a tomar unos tragos, sintiéndonos medio borrachos y hablando sin sentido sobre oscuridades que no debería mencionar, una gran pareja no debe hablar sobre cosas que entristecen (propósito 2011: pulir). 

En 2012 xman y yo debemos amueblar la casa. No me gusta ver las cosas a medio colocar, ni sentir esa frialdad en las paredes. ¡Con el color tan bonito que elegimos! Si es necesario pediremos un préstamo, ya se lo dije el otro día, tal vez mamá quiera avalarnos. Xman debe saber que debemos practicar sexo, sé que siempre está muy cansado, pero es muy bueno para salud y me ayudará a adelgazar esos cinco kilos. 

En 2012 me iré de vacaciones con mis amigas a un hotel cinco estrellas de Cuba, me ocupo de la casa y cocino a diario, así que me invite xman, caipirinha y tíos buenos a tope, esas pieles gruesas que me enloquecen. Después, a la vuelta, disimularé diciéndole que le he echado muchísimo de menos.  

En 2012 quiero que todas las circunstancias del mundo me favorezcan, ya, lo quiero ahora, porque sí, no debo explicaciones a nadie y hago lo que me sale en gana, porque soy yo, anti yo, y tú no puedes replicarme, no te lo permito, ni a ti ni a nadie. Quiero y exijo que se cumplan todos mis deseos, los merezco, y si no también, porque lo quiero y punto, he luchado por los objetivos 2011 y he culminado el año siendo muy solidaria, me he comprado el kit de postales Unicef.

Anti yo echa en un buzón muy bonito sus postales navideñas (propósito 2011) /Arantzazu. J.M

A estas alturas ya le habrá llegado a la guarra de mi prima, apunté en mayúsculas la dirección de nuestra casa (xman y anti yo), que le quede claro que he conseguido atarlo y que vivo con él. Sus intentos de seducción no sirvieron absolutamente para nada.


21 de diciembre de 2011

Frente al mar...

Vuelves a ti. Frente al mar. Vuelves en ti. Te alejas durante algunos días, sintiéndote desestabilizada por no encontrarte dentro. Volverás a salir y, nuevamente, te descoordinarás emocionalmente. Y otra vez, soledad, tan callada y profunda que te desgarra y te alivia, es tuya, exclusivamente tuya, y así ha de serlo, pues te inclinas entre el silencio personal y social para escribir, pensar, y las ansias de relacionarte con ellos, los habitantes de este mundo, sin encontrar un equilibrio, un absurdo equilibrio para socializarte de forma constante y normal. 

Frente al mar. Brazos extendidos hacia atrás, el cabello suelto girando por el azar del viento y las gafas mojándose. Eres un obstáculo entre el rugir acuático y el mundo, aquí, delante del Kursaal, cedida a los antojos de la naturaleza. Piensas en arrojarte, qué sentirías, cómo te trataría, pero ¡qué sería de la novela!

Frente al mar, observando el agua turbia que vira por los antojos de una luna que perjudica gravemente el carácter de sus ciudadanos, vuelves y la tristeza desaparece como el miedo a luchar, hasta saciarte, luchar en la eternidad, cada día, cuando comienzas a escribir, hasta fundirte, sin necesidad de luchar por ti, por tu vida, por tus sueños, por escribir...  

Frente al mar, dejas de ser un obstáculo. Te ocurrió cuando aceptaste que la obra de un autor es su máxima autoridad, sin importar la libertad, el amor, la amistad y la vida misma...  priorizando en lo que a día de hoy no vale nada; la pasión, la obra, publicar, dar voz, llegar al lector... 

Frente al mar, te enzarzas en un mundo ficticio creado por disciplina, raíces realistas e intuición, reclamándote que fueras partícipe y tú que no, no quiero, si entro no salgo, no podré ser normal, ni hacer cosas normales, ni trabajar en un horario normal, ni salir normal, pero cedes y entras porque comprendes que no existe otra opción, y ni siquiera un mísero papel testifical. Te condenas a convertirte en la sombra de una protagonista que tiene más libertad de movimiento, pensamiento y sentimiento que tú, que te posas frente a una pantalla que se difumina en la irrealidad y desaparece en tu mente, al igual que el clima que muda a través de tu ventana, sin darte cuenta, y los minutos transcurren en el reloj apoyado más allá de la mesilla; ignorados desde una lejanía que no sabrías cuantificar.

Frente al mar de Donostia, piensas en el amor. Mandas callar esa voz, sin poder evitarlo,  porque traspasas la línea y accedes a tu mundo interior, donde tiene tanta importancia... {Pasaje omitido} Después, dejarte llevar, en el mar, sin verlo como un cúmulo de escombros sociales, cuando caminas por la calle y observas depósito físicos andantes que te brindan silencio y soledad, odiándolo, pero sin evitar tomarlos a modo de limosna; única recompensa de un grito de dolor que lanzas y no obtiene más respuesta. 

Y esas olas que giran... y golpean tus temores, como ese ente que es la vida, que discurre en función de sucesos (anti)naturales...

18 de noviembre de 2011

'La chica que NO toma café' y Daniela Attanasio

Mara vive en la Ciudad de Ensueño; un lugar amurallado donde los habitantes esperan que el mundo exterior reconozca la Declaración de Independencia que aprobaron en consulta popular hace ya tiempo. Ante la profunda crisis económica que asola el planeta, los  "ensoñados" cierran las puertas de su muralla e impiden la entrada de inmigrantes; desesperados por trabajar en la Fábrica de las Ovejas, un centro tecnológico donde se clonan animales y se mima laboralmente a los trabajadores, ofreciéndoles también buena alimentación y algunos placeres vitales. 

Mara, adolescente creativa y descendiente de inmigrantes que sí lograron acceder a Ensueño, se enamorará de un chico y comprobará cómo su actividad artística se ve truncada, dudando de lo que jamás se cuestionó cuando descubre un secreto muy bien custodiado por una sociedad que hasta ese momento, parecía idílica. 

Decepeción, desencanto, búsqueda y lucha por los propios sueños tapizan un camino que la autora siembra de poesía y humor a partes iguales.

Esta sería la hipótetica contraportada de mi novela, cuyo hipotético título es 'La chica que NO toma café'. He de agradecer las correcciones de mi profesora de escritura creativa, cuyo nombre he preferido no citar porque no tengo claro si le gusta los mundos de Internet. 

¿Qué os parece? ¿Compraríais el libro si leyeráis tal contraportada? ¿Qué os evoca?
 ¡Anímense y comenten! 

Quería hablaros también de una reflexión que he realizado sobre la segunda jornada del XXIV Encuentro de Escritoras que tuvo lugar ayer en Donostia, a la que acudí muy ilusionada y  no me decepcionó. 

Tuve la suerte de escuchar, en palabras de la poeta italiana Daniela Attanasio, cómo podría presentarse la (in)definida poesía al público, cómo es el oficio de un poeta y después, una magnífica lectura de sus últimos trabajos que me produjeron un escalofrío por la espalda. A través de la elección de fragmentos literarios de otros autores, Attanasio afirmó que "los físicos dicen que solo conocemos el cuatro por ciento del universo, denominado técnicamente como materia normal y el resto, el 96% es desconocido" para después precisar que "el artista trabaja con ese 96% que es oscuridad" como si intentase "arañarla". A lo largo de su exposición citó a una poeta norteamericana, Sylvia Plath, que se suicidó a la edad de 30 años, suceso que motivó a su marido a publicar unos diarios escritos por ella y que mostraban perfectablemente  "los estados de ansia que le provocaba la escritura",  aduciendo que "el poeta ve la realidad en una doble dimensión, rasgando esa oscuridad, la interioriza y después la expulsa".

Hace poco que he comenzado a escribir mi novela, pero cuando alguien me pregunta por curiosidad cómo se hace, yo le respondo que es como si se montara en el Dragon Can (¿se escribe así?). Jamás he acudido a esta atracción, ni falta que me hace, yo ya tengo a 'La chica que no toma café'. Attanasio explicó que "la escritura es como una montaña rusa", también "su frecuencia". Afirmación con la que también estoy de acuerdo, puesto que no solo sirve la disciplina y el esfuerzo, sino que el estado de ánimo influye de tal manera que muchas veces no se puede controlar lo que se produce, en el sentido del arte, y no el concepto de producción masiva que vivimos en nuestros tiempos.

También me gustó aquello de "depende de la persona y su capacidad para conectar el exterior con el interior", lo que se relaciona íntimamente con el estado de ánimo al que me refiero. La miré con mucha curiosidad cuando afirmó que "la poesía desestabiliza tanto al poeta como al lector porque hay que hacer un trabajo de desposeer al yo de capas sociales, culturales, de la vida cotidiana, que lo separa de los materiales de construcción que el tiempo se ha encargado de cubrir". 

Una conferencia abrumadoramente cierta. Yo estoy de buena racha, sin saber por qué, hace dos semanas que escribo sin descanso y desde que comencé la novela hace ya cuatro meses, es la primera vez que la veo avanzar. Así que aprovechemos. Escribamos y quítemonos capas sociales, desarticulemos emociones, impregnémolas en papel y mostrémoles al mundo cómo funcionan en verdad las cosas, las costumbres, si es libertad o no, si tan solo es seguridad, si nos hemos acomodado o tenemos miedo.  Pero escribamos en la esencia de los objetos, los estados y los seres, en esa oscuridad que muchos, aunque no seamos poetas, sino simples personas, intentamos rasgar.

¡Incluso un jardín despeinado puede resultar bello!/Garagartza. J.M

"Triste es la vida que solo ve, oye y siente los objetos simples"
Leopardi. "Infinito"

14 de noviembre de 2011

Carta de despedida a Zapatero

Estimado presidente del Gobierno:

Le escribe una ciudadana vasca para despedirse de usted. En una semana se extinguirá su cargo en pos, previsiblemente, de Mariano Rajoy. Le preguntaría qué tal está, pero he omitido cualquier referencia porque imagino se sentirá aliviado y alegre de dejar un cargo que parece le ha saturado, debe ser triste que el fin sea el que es. Hace poco escribí un reportaje sobre Adolfo Suárez, y aunque pueda resultar polémico o absurdo, sentí pena; me recordó a usted. Dudo que vaya a leer esta carta,  pero me he decidido por dos razones. 

En primer lugar, decirle que creo que la gestión de su legislatura ha sido muy complicada y que, según la mirada de sus ojos cuando le retratan en las noticias, ansía dejar la política para descansar de críticas constantes y problemas continuos. No le escribo para recliminarle las reformas laborales que ha llevado a cabo, ni el número de parados, ni siquiera la triste situación en la que nos encontramos los jóvenes, puesto que eso ya lo hago en la calle.

En segundo lugar, me gustaría formularle una pregunta. He intentando buscar por mí misma una respuesta sensata. Supongo que se basa en ahorrarse conflictos diplomáticos con terceros países o agilizar convenios económicos.
¿Por qué reformó usted el principio de justicia universal?


España se mostró al mundo como modelo idílico en la aplicación del principio de jurisdicción universal: aquella norma jurídica que habilita(ba) a los Tribunales de un estado para juzgar una causa desconectada con ese estado, pero que por la especial gravedad de la conducta de un tercer estado, atentando los hechos a juzgar contra los valores comunes de la humanidad, se requería una intervención estatal. Entiendo que existe la Corte Penal Internacional, jurisdicción complementaria que solo interviene cuando los Tribunales internos no puedan hacerlo, pero dicho principio amparaba la humanidad, los derechos humanos y la dignidad de la persona. 

Al principio todo marchaba bien, se aplicaba para delitos de tráfico de drogas, después los casos de  Chile, Argentina, Guatemala y más tarde, incluso fue ampliado a prostitución y corrupción de menores, mutilación genital femenina y tráfico de personas. Hasta que en el 2009 modificaron el artículo, sospechosamente coinciendo con el asunto Couso (implicación militares EEUU), Tíbet (procesamiento autoridades chinas) o el Sáhara Occidental. 

Me dolió que no fueron lo suficientemente valientes para explicarles a la ciudadanía la reforma de este principio, escondiéndolo bajo la modificación de la Ley Procesal para la Implantacon de la Oficina Judicial e incluyendo tres puntos de conexión que antes no existían, con el único propósito de dificultar su aplicación. Es decir, la actual regulación contempla que para que la Audiencia Nacional pueda declararse competente para conocer de crímenes internacionales, contra la humanidad o genocidio sean precisos tres puntos de conexión alternativos (requisitos podría decirse para que el lector comprenda mejor):

1) las víctimas de dichos actos sean españolas (crítica del Tribunal Constitucional porque se desfigura el principio en pos del de personalidad pasiva)
2) el supuesto autor se halle en territorio (crítica del Tribunal Constitucional de que no puede exigirse la presencia porque existe el recurso de la extradicción, puesto que no se permite la rebeldía en juicio oral) 3) o que tenga algún punto de conexión, lo que deja una pequeña puerta. 

Y obligatoriamente, es preciso que en el ejercicio de la jurisdicción española no actúen otros Tribunales internos o internacionales. 

En su legislatura, hemos pasado de poder juzgar unos hechos contemplados como crimenes internacionales, contra la humanidad o genocidio, aunque paradójicamente no pudiéramos juzgar el franquismo porque ningún tribunal podía declararse competente, a no juzgar absolutamente nada.
Debe doler ser el responsable de esta catástrofe. Es humanidad. Es derecho. Sé perfectamente cuál es la relación entre ética-derecho-política, pero ustedes dicen ser de izquierdas, socialistas, y atentan contra su propia esencia. 

A pesar de todo ello, le deseo una feliz vida, por supuesto con la pensión vitalicia que le corresponda, incluso cuando se convierta en consejero de alguna multinacional. 
  
Desde Euskadi, 
un cordial saludo.
Josune Murgoitio

31 de octubre de 2011

Las víctimas de ETA y del franquismo

a la hora de hablar de temas tabús /Bremen. J.M
Me entristecen las películas que tratan sobre el franquismo. Muertes de inocentes, peleas inhumanas por uno u otro sistema político, torturas en cuerpos humanos, llantos silenciados y dolor en corazones. Ayer vi en el cine 'La voz dormida'. Una película que, como muchas otras en este tema, serviría para sensibilizar a muchas personas, opino yo. 

Sin intención de desvelar la trama o el hilo argumental, el filme trata sobre el vínculo de dos hermanas, una de ellas encarcelada en una prisión por ser considerada comunista, además de amores pasionales, vulneración de derechos humanos... y otros elementos. Me cuesta entender por qué se asesina por ideología política, por la ausencia o tenencia de creencias religiosas... 

Durante la película, cierto que entre lágrima y lágrima, me vino a la cabeza mi abuelo, nacionalista vasco, que tuvo que exiliarse a Francia. También, la imagen que siempre me ha descrito mi tío; siendo muy pequeñito, empujando a todo correr el carricoche de su hermana por las calles de Durango para esquivar las balas. Y aquella anciana, mi cuasi abuela, brazos apoyados en la mesa de mi cocina, mientras relataba cómo su padre fue fusilado por franquistas que jamás identificarían y su madre muerta de un ataque al corazón al enterarse de la muerte de su marido, sin saber, a día de hoy, dónde se encuentran los restos. Esos ojos secos, menguados por el paso del tiempo que no ha traído reconciliación. 

Y pensé en el nuevo escenario político que se ha dibujado en Euskadi. Tiempos de paz que exigen reconciliación ciudadana. Cuarenta años de convivencia que comienzan a construirse, sin saber tampoco cómo, cuando determinados sectores de la sociedad española-vasca exigen un perdón explícito a la base social que ha aceptado a ETA y a la misma ETA para menguar el dolor de sus  víctimas. Es cierto que algunos temas son tabús, aunque tampoco comprenda por qué, entre ellos, como bien me decía hace poco una amiga mía, las dudas razonables sobre si legalmente pueda exigirse ese perdón, puesto que el arrepentimiento forma parte de la moral, y tal y como sabemos los juristas, el derecho en su totalidad no abarca la moralidad. El Partido Popular exige un perdón explícito de las víctimas del terrorismo, pero no lo hace respecto de las víctimas que murieron a manos del franquismo. Cuando, todavía, la Falange es legal y en el Valle de los Caídos los restos de ese generalísimo que tanta desgracia trajo la a España continúan inamovibles; negociándose su traslado con la familia. Sin comprender tampoco, qué es lo negociable, tratándose de un dictador. 

Soy consciente de que ETA y el franquismo son situaciones diferentes, promovidos también por factores diversos y aunque, también sea tabú decir que ETA nace como resistencia al régimen y que en su primera fase muchas personas consideraban a etarras como héroes, hasta que la situación comenzó a desvirtuarse, no entiendo por qué una situación ha de ser reconstruida sobre la base del perdón y la asunción de errores cometidos y la otra no.
'La voz dormida' arroja pinceladas de la postguerra; impunidad estatal, implicación de (una parte) de la Iglesia que no actuó acorde a la moralidad que predica, torturas consentidas y una guerra que jamás debió existir. Tuve ganas de gritar durante la sesión, aunque eso sí es un tema tabú. 


21 de octubre de 2011

#AgurETA

Alrededores de Besaide/ J.M

"Solo un pueblo organizado puede conseguir los objetivos por los que lucha". Esta sería la traducción de la frase que puede leerse en la imagen que capté hace aproximadamente dos años durante una excursión a Besaide, un monte situado en los alrededores de Mondragón, cuando el escenario político vasco nada tenía que ver con el último acontecimiento relevante: ETA anuncia el cese definitivo de la lucha armada.  

En cuanto me enteré, sucesión de recuerdos: 

Me acordé de mis compañeros de la sección 'política' del Diario Vasco, grandes profesionales que, seguro, habrán trabajado muy duro a lo largo de estos día. En especial, del periodista que ha contribuido a la paz en la cobertura del terrorismo.

Me recordé discutiendo en un bar de mala muerte de Mondragón con una persona, de ideología dispare a la mía, aún cuando él decía ser de izquierdas, a la que le reproché pertenecer a una categoría de personas que yo considero son coaccionadores de este pueblo y responsables de la actual división social. Me preguntó que había hecho yo por mi patria y respondí qué clase de patria es aquella que exige a la ciudadanía defenderla y por qué debía de asumir tal responsabilidad. Debí de caerle bien, sin explicarme cómo. Desde entonces me pregunta qué tal marcha mi blog y mi activismo político, a lo que le respondo que ahora escribo una novela que estoy segura ansiará leer.

Recordé también el momento en el que decidí volver a Mondragón para aportar mi granito de arena a una reconciliación social, convenciéndome a diario de que mi estancia es provisional. Y es que mi novela no tiene otra finalidad que mostrar el sufrimiento de una parte de la población de este pueblo que ha sufrido discriminación y opresión por aquellos que, paradójicamente, reivindicaban el final de la opresión a los que se le sometía. 

Aquel acto de conmemoración que cubrí en honor a la memoria del empresario Korta, cuando escuché el recitar de un poema precioso en los labios de Harkaitz Cano. Sentí tristeza cuando vi aquellos familiares llenos de valentía y honor. Al igual que pensé que el mundo se había vuelto loco cuando vi a Zapatero y Rajoy pasear por las calles de Mondragón por el repugnante asesinato de Isaías Carrasco.

Y viajé mentalmente a aquellos años en los que aún tocaba el violín, cuando era pequeñita y vivía en Mondragón, ensayos de orquestra los viernes a la noche, a los que no podía acudir porque mis padres trabajaban y las alteraciones del orden público, a causa de las manifestaciones semanales, impedían que pudiese ir yo sola a la academia de música. 

También me vino a la cabeza el miedo que sentía por la posibilidad de que expulsaran a mi madre de Euskadi por ser gallega, cuando circulaban estúpidos rumores sobre la expulsión de los que no fueran vascos. Y al mismo tiempo, cantar una canción que, después, de adulta, comprobé era proetarra y decía: Itziarren semeak hori du mutila, inor salatu baino nahiago du hila... (El hijo de Itziar sí que es un hombre, antes de chivarse prefiere la muerte...)

Y ¿cómo borrar ese sufrimiento de las víctimas y de una sociedad seriamente golpeada por el terrorismo? No lo sé. He escuchado todo tipo de críticas al comunicado de ETA: la necesidad de una disolución, perdón a las víctimas, dejar todas las armas... y yo, como ciudadana, creo que todo vendrá porque el comunicado es una gran noticia. Es la paz, un estado que más allá de la ausencia de violencia y estoy convencida de que éste es el punto de partida para lograrla. 








13 de octubre de 2011

La dignidad y el 15 de octubre

Sentados en la cafetería bonita de Mondragón, un amigo me pregunta:
- ¿Por qué deberíamos acudir a la manifestación del sábado? Es un método antiguo. Les da igual. Esperan que transcurran tres horas para que nos cansemos y nos vayamos. 
- Por dignidad- respondo yo. 
 Ambos nos quedamos callados y prosigue: 
- ¿Para qué sirvió el 15M?
- Para demostrar que tenemos dignifidad- reafirmo.  

Es una palabra que me gusta mucho. Y la uso todas las veces que puedo. Siempre que la temática me lo permite, en artículos, relatos e incluso en la novela, aunque no lo indique expresamente. En cualquier conversación cuando; ataco los prejuicios de determinadas personas contra los inmigrantes; los informativos muestran familias destrozadas tras arrebatarles sus casas y protesto enérgicamente en la sala de mi casa porque además de quedarse sin su vivienda deben más dinero al banco; observo con cara de espanto que Frank de la Jungla denuncia a vietnamitas que enjaulan a unos pobres osos para quitarles la bilis; al leer un titular que informa sobre un atraco frustado de un (pobre) director de un banco a su propia sucursal; amigos míos muy formados (carrera, doctorados, voluntariado, idiomas) que trabajan gratis, porque a todos nos gusta mucho trabajar gratis y no cotizar, mientras otros señores desembolsan pensiones vitalicias en compatibilidad absoluta con altos cargos de asesoría en empresas muy poderosas y dicen ser de izquierdas, cuando no es una cuestión de posicionamiento ideológico, sino de dignidad del cargo que has ocupado. 

En Twitter miles de ciudadanos reivindican un cambio a mejor y en los blogs se hace lo propio. Ignacio Escolar ofreció ayer en su columna de Público sus siete argumentos para acudir el próximo sábado a una convocatoria que reivindicará que los ciudadanos somos la base y la cúspide de la democracia, cuyo sistema cuestionamos porque cuestionar es legítimo y ético, porque nosotros, los ciudadanos, somos el centro del sistema que hemos erigido y no un mero concepto residual. Al igual que no lo es la dignidad.

a la injusticia social. Berlín. J.M