Opinión / Pensamiento Divergente / Mundo Bohemio y la Libertad de los Mapas
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4 de julio de 2012

Y tu verano ¿cómo suena?

La época de las faldas sin medias, las camisetas de colores y los colgantes alegres; los pies bailan descalzos, contentos de liberarse de calcetines y botas de invierno, a excepción de esa extraña moda que combina calzado pesado con 40 grados de temperatura; la piel blanquita y suave se broncea; los cabellos se aclaran; los pechos lucen sabrosos y los ojos han de protegerse con gafas especiales que concuerdan con la ligereza de ropa que incita a excitación y ganas de pasarlo bien.  

 ¡El verano! Sabe tan a dulce...
Huele tan a saludable...
La brisa marea las flores, 
aviva las ganas de acudir a las orillas acuáticas 
y acentúa el terraceo.
¡Es el verano! y se palpa tan bien...
 los nervios se apaciguan, 
las ojeras desaparecen y las alegrías aumentan. 

Pero ¿cuál es su sonido? 
¿Qué conjunto de melodías lo caracterizan? 
¿Lo identificamos con los ojos cerrados y las narices entaponadas?

La oscuridad de los edificios impacta con la claridad del cielo/ Allariz. J.M

Sonidos veraniegos 

Suspiros debidos al calor fulminante o al calor que no llega. Sandalias que teclean sobre los asfaltos calientes. Pieles calurosas que intentan aliviarse con gotas de sudor desde todos los rincones del cuerpo. La onometapeya que se produce cuando se bebe con pasión de una botella de agua fresca.

El silencio, cuando te tumbas en una toalla sobre la arena. A lo lejos se escuchan las olas, su constante es invariable; un sonido hermoso y vibrante, natural, de la tierra, refresca en su propia esencia y peligra si no se hace un uso adecuado de él. Te tumbas en la toalla boca abajo, después de haber escuchado el sonido de la crema solar, otra onomatopeya que contiene un olor usual; a líquido protector y esencia. 

Los rayos del sol bañan tu piel, las personas hablan a tu alrededor, algunos niños gritan y juegan... 
El sonido más desagradable es el que producen los miles de granitos de arena que se incrustran en tu cuerpo, 
     después,
        el sonido del agua dulce de la ducha,
          fluido y corporal,
          barre aquel y concluye en el sonido más bonito del mundo;
el de la relajación,
la tranquilidad
y las ganas de dormir.

El sonido blanco envuelve/ Asturias. J.M


El sol calienta cada rincón/ Asturias. J.M

Algunas personas no pueden escuchar el sonido de la playa porque necesitan aquel que se produce cuando la cuenta corriente contiene un (buen) cúmulo de euros. También representa el sonido de la tranquilidad, generalmente precedido del de la preocupación por ser contratados. Los euros son invisibles en ella, ella misma es inodora, pero extrañamente producen en nosotros un sonido feliz, cierto que también necesario (he cedido en este asunto).

Me encanta el sonido de las que son mis compañeras de aventuras. Nos perdemos por el mundo, conocemos a otras personas, nuevas culturas, hablamos en otros idiomas, aunque a veces es necesario producir sonidos con las manos para hacernos entender. 

¡Qué bien suena la inspiración y la libertad! 
El de la desconexión y no mirar atrás, 
sino hacerlo hacia delante con optimismo y pasión. 

El no-sonido que más me gusta es darnos un tiempo, descansar, juntarnos en una terraza, en la playa, en el río, en la piscina, en el porche de una casa y hablar, hablar, contar chistes, historias... reírse mucho, prepararse para salir, bailar, disfrutar, no recordar las preocupaciones diarias, participar en las fiestas de los pueblos, escuchar la risa de aquella amiga que no vemos en todo el año, contagiarnos por ella, producir un estallido de carcajadas que acongoje al pueblo, la playa, el río... entero, los dejaremos a todos mudos ante nuestra alegría desbordante de estar todos juntos en verano.

Explosiones de sonidos vibrantes que nos permitan identificarnos como lo que somos: personas. Explosiones de brindis, de sonrisas, de lágrimas de risas...
Explosiones emocionales en alza.
Explosiones sexuales.
Explosiones del sentir...


3 de enero de 2012

Euskadi la preciosa

Paseas por un bosque pintado; el nombre de lugar te colma ya de inspiración. Observas las procesarias, los pinos enfermos por esa atracción que sienten estos animalillos traviesos. Percibes la frialdad del viento y el sudor en tu cuerpo, allá los eucaliptos, huelen también, como los caramelos Ristola, tan invasivos, a pesar de que desarañen sus cortezas como si se desprendieran de capas que se desligan a medida que el tiempo camina entre sus arbustos.

Los árboles a través de tu paso /Bosque pintado. J.M
Mientras caminas, sientes la tierra húmeda bajo tus zapatillas Salomón y las gotas de lluvia cuyos restos permanecen en el ambiente. Respiras, fuertemente, continúas caminando, sin prestar atención, pero atenta a todo. Te sientes feliz. Es el  momento simultáneo de conexión/desconexión, aquel en el que nadie conoce tu ubicación, ni tus compañías, ni lo que piensas o sientes, si cumples o no. Te olvidas de números de teléfonos, llamadas por realizar y obligaciones diarias. Cámara en mano te esfuerzas por retratar en imágenes reales lo que tu mente interpreta. Sabes que no lo conseguirás; aprendiste que el éxito reside en el verbo intentar, lo demás son puros resultados. 

Llegas al punto de encuentro. Nadie a tu alrededor. ¡Qué pesada! Fotografías. La pintura en sus diversas tonalidades y formas sobre la corteza de los árboles, diferentes dimensiones en función de la posición del visitante, marcada por guías enumeradas: número uno, dos, tres... no es obligatorio seguirlo, pero haces caso. 

Gran visualización de Ibarrola (opinión autora) /Bosque pintado. J.M
Es tal el encanto del lugar, la magia que desprende, esas figuras que Ibarrola plasma, que te quedas abobada por la fusión naturaleza-civilización, por esa fuerza, sin comprenderla del todo, recuerdas que cuando se dejan de lado los interrogativos proviene el disfrute...

Irás a las playas de Laga y Laida. Sitios preciosos que soportan tormentas pasajeras, cuyas arenas remueve el viento y las olas se sumergen en tu cabeza, altas; un metro, dos metros, tres metros... 

Una nueva integración humana- natural, a los ojos de las costas vascas; mar, montaña, arte y libertad. 
Euskadi la preciosa. Ojalá te viera cada día ¡!

El círculo que puede contemplarse en función de la posición /Bosque pintado. J.M


16 de octubre de 2011

Memoria sensorial

Cementerio de trenes. Salar de Uyuni/ Bolivia. J.M

¿Qué os evoca esta fotografía? ¿En qué pensáis cuando os centráis en los carriles y seguís hasta el infinito? ¿Y la basura a cada extremo? ¿Esa sombra con forma de figura? 
¿El cielo protector y las montañas traseras?

Me recuerdo frente a estos dos raíles, en un cementerio de trenes en las cercanías del salar de Uyuni (Bolivia), el sitio más espectacular que he visto en mi vida. Mis dos 'compañeras de aventuras' se quedaron cerca del Jeep junto con el conductor. Hacía un poco de frío y a punto de atardecer, decidí caminar entre los trenes abandonados para escuchar lo que aquel sitio me decía.  

Vestía una mayas rojas que me costaron dos euros en el rastro de Madrid, una camiseta cuyo color he olvidado, el North Face que compré con mi sueldo del Diario Vasco, zapatillas Salomon que no hacían más que atentar contra mi feminidad y un bolso que me colgaba del hombro. Bastante feo, por cierto, pero muy práctico; disimulaba mi cámara. Por aquel entonces mi flequillo era cortito,cortito y estaba muy despeinada.

Paseé por los alrededor durante un buen rato, no sé exactamente cuánto, tal vez, veinte minutos. Se escuchaba la conversación que mantenían a los lejos mis 'compañeras de aventuras' y el conductor, lo demás, silencio en estado puro. Me acerqué a los vagones. Sentía el polvo en la cara y el tacto del acero. Miré al cielo, pensé en su inmensidad, las montañas a los lejos resguardándolo, y esos pobres trenes, abandonados, allí, ignorados por todos, privados de su única utilidad, así que fotografíe, apoyada en una especie de esquemas de hierro, subida en uno de los vagones... 

En medio de la nada, sin ningún tipo de preocupaciones, sin que nadie supiese dónde estaba, junto a mis compañeras, cámara en mano, escasos conocimientos de fotografía y ansías por descubrir...

El 16 de octubre de 2010 Josune Murgoitio se embarca en un vuelo rumbo a Santa Cruz de la Sierra (Bolivia).  Inspirado en un ejercicio de memoria sensorial, el texto ha sido recreado como uno de los grandes momentos de su estancia en el país. Por su puesto, también recuerda con una gran sonrisa otros lugares, sensaciones y personas, incluso la ropa que llevaba en otras escenas. 

En especial, recuerda muy frecuentemente la sonrisa de un gran niño, entre otros muchos que también conoció, pero, sobre todo, la de él, Franco, al que se refiere en muchos de sus relatos. Porque aquel niño le enseñó una de las grandes lecciones de la humanidad: la humildad. Además de instruirle en el juego de las bolillas (canicas), demostrarle lo inteligente que era por realizar tan rápido su tarea y compartir con ella su necesidad de afecto. Aún, cuando piensa en él y telefonea a Bolivia para preguntar si continúa viviendo en su 'domicilio', los ojos se humedecen, pero sonríe con mucha fuerza para probar si él siente desde el otro lado del charco la confianza que la muchacha le envía para que sea la persona más feliz del mundo.  

Franco en la guardería /Bolivia. J.M
P.D: A pesar de no ser partidaria de publicar fotografías de menores en Internet por respeto a su intimidad, he querido presentar ésta para mostrar al público lo riquiño que es. Juro que ésta es la única excepción.

11 de abril de 2011

2008-09, super tolles Jahres in Trier

Power Rangers
Seit langer zeit habe ich Lust einen Artikel über unsere Erasmus Erfahrung zu schreiben. Zuerst schreibe ich den Text mit meinen deutschen Fehlern und später korrigieren mir ihn Chris oder Fabi. Danke schön an euch, dass ihr mir mein Deutsch verbessern!! Im Baskenland erinnere ich mich sehr oft an meine Eramus Erfahrung in Trier

Die schönste Stadt der Welt. Die Porta Nigra ist einzigartige auf der Welt. Die Zeit vergeht sehr schenell. Vor zwei Jahren, im September, haben wir das Einführungseminar gemacht. Es war sehr lustig, es gab weniger Deutsch als Alkohol, aber es war der Beginn unserer Freundschaft

Letztest Jahr in Trier

Geburtstag Party 23.10.08
 Wenn ich mich an das Einführungseminar erinnere, lache ich sehr laut. Unsere Deutsch war ein bisschen... schlecht. Ich denke jetzt is es noch schlimmer. Wir waren auch ein bisschen schüchtern. Wir haben mehrerer Deutsch gesprochen, wenn wir betrunken waren. Im Einführungseminar fast jedens Tag. Es war viele Partys und immer die gleichen Unterhaltungen. Hallo!! Hallo!!! Wie geht´s dir? Mir geht´s sehr gut. Und dir?? Auch... (Ruhe). Ok, wir sehen uns auf der Party. Auf jeden Falls. Tschüss. Tschüss.

Unsere DAFs Unterrischt ;)
Und das war alles. Carsten Kluger, du bist unsere Gott hihih. Drei Monate später konnten wir über etwas mehr sprechen: Hobbys, Familie, Reisen... Nach dem Einführungseminar haben wir mit der Uni angefangen. Deswegen begannen wir auch mit dem DAFs Unterrischt. Ich war die einzige Spanierin in B1+: Mathilde, Pierr, Donatella, Ambra, Boniface, Matt, Emilyl, Michaela, Martina (sie kam nie hihi)... ¡Es war wunderschön! "Prima" Wie unsere Lehrerin immer sagte.

Im Winter waren die besten Partys. Vielleicht war Lauras Geburtstag Party die verrückteste Party. Aber Toms Geburtstags Party in Tarsforst war auch auch sehr lustig. Der Boden in der Küche war ein bisschen gefährlich. Erinnerst du dich Emre? oder du Mario?



Im Frühling haben wir mit den Grillen angefangen. Der zweiter Semester war auch cool, aber ruhiger als die erste. Es ist logisch, weil viele von unseren Erasmus Freunden nach Hause gefahren sind: Peter, Lasma, Andris... und wir haben viel zusammen gefeiern, so mussten wir danach ein bisschen ruhiger sein.


Israel, Laura und ich in Berlin

Am Ende Juli war unsere Erasmus zu Ende. Unser Aufenthalt in Trier auch. Viele Leute denken, dass das Erasmus Leber nür Partys, Alkohol und Sex besteht. Tatsächlich, ist es eine grösserer Teil aber es gibt auch den anderen Teil, der wichtig ist: Es ist wichtig viele Leute aus verschiedenen Nationalität kennen gelernt zu haben, und zu versuchen die Deutsche Sprache zu lernen (das ist sehr schwierig), zu reisen, zu lesen, manchmal Fussball zu spielen, zu schreiben, ein bisschen zu studieren, Weizenbier zu trinken, zu lachen und zufrieden zu sein.

Wir sehen uns dieses Jahr in Berlin. Ich habe grosse Lust dorthin zu fahren und euch zu sehen. Vielleicht sehe ich Pietro noch vor Juli, wir haben uns im Baskenland mehr gesehen als in Trier gesehen. Auf Wiedersehen!!!

22 de enero de 2011

La hora de los pobres

“Evo, es la hora de los pobres”. Esta reivindicación aparece en uno de los graffitis en el octavo anillo de Santa Cruz de la Sierra. En una sola frase se aglutina la oposición de la ciudadanía a Evo Morales y la pobreza generalizada de la población. 

Muro en el octavo anillo de Santa Cruz. J.M
 Advierto que aún me encuentro en estado de shock y que a escasos días de mi llegada, no tengo la capacidad de articular más de tres palabras seguidas, tengo los ojos y los oídos demasiado abiertos como para preocuparme por las palabras. Me resulta muy complicado escribir este artículo porque es muy difícil describir una realidad que me parece absolutamente "irreal". Pero hay que ser valientes y por lo menos, intentarlo. 

La hora de los pobres. No sé cuándo llegará, pero desde mi barrio, parece algo lejano. A medida que uno avanza desde el primer anillo de esta ciudad, que es el centro, retrocede en humanidad. El octavo anillo es un cúmulo de laberintos callejeros sin asfaltar que se entrecruzan a su antojo. Las personas viven entre polvo y basura. A todas horas hay gente que merodea por las calles y niños que juegan en los recientes canales (construidos para la época de lluvias). 

Aquí no hay nada, salvo chabolas, polvo, supervivientes, alguna que otra farmacia, dramas personales, consultas médicas privadas, ventitas (puestos que los vecinos colocan a su antojo) y poco más. Aquí no existen los cafés, ni los cinés, ni los centros comerciales. No es de extrañar que la Iglesia tenga tanto peso, sustituye al gobierno en estos barrios marginales. La gente se aferra a la religión como arma de supervivencia. Es muy impactante. Más aún si se tiene en cuenta que la única que no reza soy yo. Hecho que en determinados actos me incomoda, pero no puedo luchar contra mi falta de creencia. 

Una imagen que contrasta con las condiciones del octavo anillo. J.M
Para desplazarse hasta el centro de la ciudad es necesario tomar un micro, que es un autobús al estilo de los años 50 donde la gente se agolpa y solicita parada donde le conviene. Al día siguiente de mi llegada, tenía que cambiar algo de dinero y comprar agua (indispensable para evitar agonías intestinales) y tenía muchas ganas de conocer el centro, así que Luis y yo nos embarcamos en uno de esos micros. El recorrido de una hora me pareció muy divertido. La gente subía y bajaba, algunos con música (Enrique Iglesias, Oasis)... 

Plaza de Mayo. Centro cruceño. J.M
La esencia del centro es el caos. Impresionante cómo los taxis, los autobuses, los coches, las motos, los jeeps, los transeúntes luchan para cruzar o transitar por la calle. Impresionante cómo los ciudadanos venden fruta, productos comésticos, verdura, ropa... cualquier cosa, a cada paso. 

El calor es asfixiante y desde que he llegado huelo a polvo y relec. Soy incapaz de deshacerme de este olor, así que he renunciado y lo he reconocido como ya como inherente a mi experiencia. 

Lo que más me gusta es la gente, es muy simpática, abierta y hospitalaria. Apenas han transcurrido tres días y he conocido a muchísimas personas. Se acercan para darte la bienvenida, te besuquean todo lo que pueden (en el buen sentido) y te ofrecen las tarjetas con sus números personales a la primera. 

El sábado acudiré a un cursillo con una monja especializada en medicina natural para aprender a quitar la cera de los oídos con un canutillo. Luis me ha dicho que puede programarme una visita a la cárcel para que vea cómo está la situación, me entusiasma esta idea, poder observar con mis propios ojos cómo vive la sociedad penitenciaria. Siempre he pensado que la situación de las cárceles diagnostica la democracia de ese país. Me puedo hacer una idea de cómo será la visita. También visitaré el plan 3000, donde un obispo de Palencia está realizando grandes avances. También viajaré

De momento, mañana comienzo en la guardería. Una pena no poder asistir al concierto de Alejandro Sanz mañana por la noche. Curioso que las entradas valgan lo mismo que en España, si se tiene en cuenta que la vida aquí es diez veces más barata. Un euro = 9,75 bolivianos.

El día más largo de mi vida

Tecleo desde Bolivia. La aventura ha comenzado en la madrugada de hoy, cuando por fin he pisado suelo cruceño. Aún en estado de shock, estoy contenta, con un poco de morriña, algo desubicada por el cambio de horario (cinco horas menos), por el clima (es primavera y en breve, será verano) y por el entorno.

Explico cronológicamente. El vuelo estaba programado para las 21.00 horas. Así que bastante nerviosa (siempre tiendo a la risa en este estado) y con tres horas de antelación, mi hermana, su novio y una muy buena amiga nos encaminamos hacia Barajas. Una vez envueltas todas las maletas (en los aeropuertos no me fío ni de mí misma), facturé y me dirigí al control policial. Después tuve que pasar otro control, hasta finalmente embarcar.

¿Cómo describir un vuelo que dura doce horas? horrible. No sé si para los que iban en primera clase fue mejor. Después de diez horas apotronada en una silla de mala muerte, las piernas se solidifican, la desorientación se une y solo tienes un único pensamiento: llegar cuanto antes, aunque de forma perezosa, porque a la salida te esperan tus maletas (en caso de que no haya ningún problema) y un nuevo control policial.

En los vuelos siempre se conoce a mucha gente. Demasiadas horas, pantallas inhabilitadas (una peliculilla o una juego quedan descartados) y un libro de Isaac Asimov que hace imposible leer durante más de dos horas seguidas. Comienzas a hablar sobre por qué vas allí, de dónde provienes... lo típico. En una de estas esporádicas conversaciones el capitán del vuelo pasó a mi lado, se detuvo un instante a hablar con una chica y conmigo y finalmente nos invitó a subir a la cabina de los pilotos, situada en el segundo piso del avión.

No teníamos nada que hacer, tampoco que perder, así que bueno, allá fuimos. Sin darme cuenta, estaba a las 12.00 de la noche en la cabina de los pilotos (muy bonita, con teclas por todas partes que dan ganas de tocar), con tres pilotos que no había visto en mi vida y una chica con la que había cruzado tres fases. Todo esto, mientras me tomaba un café (cortesía de los señores), sobrevolábamos las Canarias, escuchaba música de uno de los mp3 de los pilotos y hablaba sobre libros con el capitán. Hasta que el piloto empezó a contarme que solía ir a cazar gepardos en Bolivia, momento en el que decidí poner fin a este extraño hecho y me bajé a mi asiento.

Después de aterrizar a las tres de la madrugada de aquí, ambos curas ya me estaban esperando. También 27 grados de temperatura, un jeep y una llanura impresionante. A partir de ahí, ya estaba en América Latina, en un destino que había programado con mucha antelación. En ese momento, me acordé de Kapuscinski, de cómo decía que los vuelos no permiten que el viajero se adapte al nuevo paisaje, sino que te colocan en un nuevo mundo sin apenas ser consciente. Acto seguido pensé, a la mierda Kapuscinski, aquí no tiene cabida.

A través de la cristalera del jeep se avistaba un paraje muy extraño. Por lo menos para mí. Todo expandido hacia todos los lugares, coches viejos circulando por la carretera, casas, chabolas, pequeños negocios... extraño.

Ambos curas me han recibido muy bien. Son muy simpáticos y muy amables. Estoy sola en una gran habitación y espero no brotar con tanta religión a mi alrededor. He ido a una misa (me he dedicado a sacar fotos y hablar con la gente), me han pedido consejo espiritual (y yo no sabía muy bien qué responder porque no entiendo de esas cosas), y he asistido a una gran comida en la guardería en la que el martes comenzaré a 'trabajar'. Cinco horas en las que se me han acercado muchísimas personas para darme la bienvenida. Algunas me miraban mucho, otras me han tocado el pelo y todas me han sonreido. Soy incapaz de recordar el nombre de todas.

Mañana iré a la ciudad. Ya os contaré. Un día haré un recopilatorio de todo lo aprendido hasta el momento. Hoy no. No me apetece.

A un paso de Barajas

Madrid. Qué gran lugar. LLegué aquí ayer. En la entrada de la ciudad, cuando aún estaba en la primera fila del autobús (únicas plazas libres), observé los alrededores de la carretera: casas, algunos parquecillos, hoteles, un Deutscheschule (escuela alemana) y empresas. Estaba muy emocionada. Esta ciudad alberga grandes momentos de mi vida y cuando me encontraba en el disfrute a través de la ventanilla, sonó en la radio Michael Jackson, y vaya, pensé, qué buena bienvenida!!!!

Ya he dejado atrás Euskadi y el viaje es irreversible. El sábado a las 21.00 cogeré el vuelo hacia el aeropuerto Viru viru (en Santa Cruz de la Sierra, para quienes se perdieron la primera parte de este blog). Menos mal, que me acompañarán mi hermana, mi cuñado y mis buenas amigas. Estoy hecha un matojo de nervios, a lo que se le añade el sentirme un poco desubicada y confusa. Pero sobre todo, muy contenta.

Hará unos días, cuando aún estaba en Mondragón, y me encontraba en el salón de mi casa, junto a mis padres, viendo el CSI (horrible para mí, pero a ellos les gusta) y haciendo zapping, encontré en la 2 un programa de conciencia con la pobreza. Y justo, aparecía un reportaje sobre el Plan 3000 de la ciudad donde voy a vivir. Y pensé, qué casualidad!!!. Así que nos pusimos a verlo.

Aparecía el aeropuerto donde aterrizaré a las 3.00 de la madrugada del domingo y donde ambos curas vendrán a buscarme. Vi las calles que no tienen nombre. Vi la carencia de asfalto. Vi el caos de la ciudad. Vi a entrevistados que luchaban por sacar adelante a niños engachados al pegamento. Vi a una jueza encargada de violencia de género que denunciaba la falta de medios. Vi a cuatro policías para 200.000 personas.

Vi muchas cosas y también sentí muchas otras. Me impresionó mucho, porque bueno, yo estaré allí en apenas dos días y seré yo misma quién viva todo eso.

Desde que comencé con esta pequeña aventura, muchas personas me preguntaron si me he preparado. Y yo me pregunto, cómo prepararme para una situación que nunca he vivido. Lo más cerca que he podido estar de algo así, es cuando desde la cristalera de un autobús a los 9 años, observé el chabolismo alrededor de Buenos Aires.

Una de las entrevistadas dijo una frase, que se me ha quedado grabada "si tenemos plata comemos, si no tenemos plata no comemos". Y pensé en lo contradictorio de este mundo. En una parte de él, muchas personas luchan por tener comida. En nuestra parte, muchas otras hacen dieta.

De la misma manera, muchos inmigrantes vienen aquí en busca de una vida mejor y con nuestras Directivas y leyes (alusión directa a Europa y la regulación del Gobierno de Zapatero) les impedimos o dificultamos su permanencia aquí, mientras otros salimos de nuestra acomodada existencia para saber qué ocurre realmente en el mundo.

Cuando en aquel documental vi a ese 'ejército' de niños, trabajando en la calle, esnifando pegamento y absolutamente desorientados, pensé dónde queda el Convenio de los derechos de los niños y el Objetivo del Milenio de erradicar el hambre y la pobreza.

Muchas reflexiones que me llevaron a una sola conclusión. Me niego que mis artículos tengan un fondo desesperanzador y negativo. A pesar de todas estas miserias, estoy segura que me encontraré con grandes valores: el amor, la amistad, la lucha por la supervivencia, el sacrificio personal por ayudar a los demás y la solidaridad entre la gente. Un tercer mundo en lo que a dinero respecta, pero el primero en cuanto a valores humanos.

Y ahora me acabo de dar cuenta, que otra vez, se me ha olvidado escribir sobre la experiencia de hacer una maleta para este tipo de viajes. Tal vez, la próxima vez.